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miércoles, 16 de abril de 2014

Pixies - Indie Cindy


Que alguien con tanto talento como Black Francis llevara más de veinte años sin aportar prácticamente nada en el aspecto compositivo con su banda de toda la vida es difícil de entender, más cuando hace ya diez años del retorno de la banda a los escenarios, por eso que finalmente se haya decidido a sacar este Indie Cindy es una alegría. Está bien lo del retorno a las giras pero hay que completar la vuelta a la actividad aportando nueva música.

Pixies es el primer grupo que Francis tuvo nunca. Su discografía es un ejemplo de música apasionada, valiente, honesta, y revolucionaria. Supongo que habrá gente que pondrá pegas a Indie Cindy, pero no seré yo quien critique nuevas canciones de Francis, más cuando me parece un disco que va desde lo correcto hasta lo muy brillante. Puede que no haya nada comparable a lo que contenían Surfer Rosa o Doolittle pero creo que este disco va a atronar por mis altavoces bastante tiempo. Una pena que Kim Deal no esté en la banda, pero al menos tenemos a Black Francis, Joey Santiago y David Lovering de vuelta. Toda la música que contiene este cd ya se editó en diferentes ep's en el último año, había escuchado algo pero cuando he descubierto los temas nuevos de verdad ha sido cuando han sido recopiladas para Indie Cindy.

Comienzo por todo lo alto con What Goes Boom, clásico Pixies, combinación de violencia y melodías pop, un gran tema con Joey Santiago en buena forma en una de sus clásicas exhibiciones de agresividad. Ya desde este primer tema se aprecia una producción bastante buena, con sonido portentoso, agresivo pero nada embarullado. Greens And Blues es ese pop ruidoso tan típico de la banda, con toques de psicodelia. Indie Cindy es un tema difícil de encasillar, pop y locura de Black Francis a partes iguales, ecos de David Lynch. Bagboy tiene convicción para ser un tema que está cerca de ser un batiburrillo de diferentes sonoridades. Magdalena 318 es una canción algo más contenida y de las menos brillantes, y Silver Snail es más psicodelia estilo Pixies, melodías densas. Blue Eyed Hexe, con esas guitarras tan poderosas en primer plano puede llegar a recordar a AC/DC en ciertas partes, un tema genial con un Francis chillando como un loco, bienvenido sea. Aquí no hay nada que recuerde eso que una vez dijo Santiago Segurola sobre Surfer Rosa: el tipo de sonidos que debe escuchar alguien como Hannibal Lecter en sus pesadillas, aunque al menos si que tenemos un buena dosis de música tan personal como decidida. Vuelta al pop con Ring The Bell y ecos de Neil Young en Another Toe In The Ocean, dos buenos temas. Andro Queen es lo más psicodélico de todo el disco, con la voz de Francis llena de efectos. Snakes, rotundo y pop con Joey Santiago exhibiéndose de nuevo y cierra el disco Jaime Bravo, un tema que es como Pixies: inclasificable, surrealista, arriesgado, violentamente pop y ruidoso.


domingo, 30 de mayo de 2010

Wilco y Pixies en Primavera Sound 2010



Después de sonar la musiquilla de El Precio Justo Wilco toman el escenario y empiezan con Wilco (The Song). Los tres primeros temas quedan algo deslucidos por los graves problemas técnicos, los más cabreados eran John Stirrat y Nels Cline, pero estos tíos son tan geniales que incluso limitados pueden sacar cualquier cosa adelante. A partir de Bull Black Nova todo se solucionó y de ahí hasta el final fue asistir a la realidad de una de las mejores bandas del rock, así de claro.

Wilco son una maquina perfecta y exuberante, con una precisión asombrosa y una lucidez muy poco común. Dentro del todo que forman sus seis componentes, la otra noche me quedo con Jeff Tweedy, Nels Cline y Glenn Kotche. Tweedy lleva en todo momento el peso del show, es el lider y no deja que ni los problemas del principio le aguen la fiesta. Con Nels a las seis cuerdas sabes que cualquier cosa puede sonar, un músico asombroso e intenso, y con una expresividad física acorde con lo que suena en los momentos más agresivos. Y que decir de Glenn, por si mismo es como una orquesta completa. Lo que hace con la batería me deja con la boca abierta, además de que algunos porrazos que pega son colosales.

Creo que esta formación de Wilco es perfecta, manejan todos los registros, que van desde el susurro a lo que debe sonar en una pesadilla de Charles Manson, y algunas veces lo hacen hasta en la misma canción, caso de Via Chicago, que cada vez la parte caótica es más y más salvaje. A este paso, dentro de unas cuantas giras si siquen aumentando la agresividad en esos momentos van a tener que destrozar el escenario o reventar los amplis para superarse, que animales!.

Tocaron aparte de varias de su Wilco (The Album) algún tema que no había sonado en el otro concierto en que los vi, caso de Misundestood (ya tenía ganas de gritar con ellos eso de Thank You For Nothing At All!!) o Kicking Television, esta si que no me la esperaba.

El set fue algo más corto de lo normal, pero no me puedo quejar, había presenciado como una banda fuera de lo común hacía maravillas en mi cara. Después, aunque también tenía muchas ganas de ver a Pixies, ya nada fue igual. A pesar de la entrega del público comparados con Wilco parecían unos cuantos peldaños por debajo, pero quién saldría bien parado después de una exhibición como la de Wilco. Lo cierto es que en las primeras filas empezaron a haber más apreturas y me largué unas cuantas filas hacia atrás. Tocaron muchos de sus clásicos como Here Comes Your Man, Monkey, Caribou, Broken Face, Where Is My Mind o su versión del clásico de Neil Young, Winterlong. Kim Deal derrochó encanto y saber estar, pero al resto los ví apáticos. Eso si, me gustaría volver a verlos en otro ambiente.