lunes, 16 de diciembre de 2013

Favoritos de 2013


Tiempo para recopilar lo mejor del año. En música creo que estos discos me van a acompañar por muchos años:

Queens Of The Stone Age - ...Like Clockwork
Jason Isbell - Southeastern
Pearl Jam - Lightning Bolt
Dwight Yoakam - 3 Pears
Sound City - Reel To Reel
North Mississippi Allstars - World Boogie Is Coming
Shooter Jennings - The Other Life
Black Sabbath - 13
Gov't Mule - Shout!
Robert Randolph & The Family Band - Lickety Split

Nunca había considerado a Queens Of The Stone Age una de mis bandas favoritas, siempre me han gustado mucho sus discos pero nunca hubiera creído que pudieran epatarme de la forma que lo han hecho con ...Like Clockwork, un disco deslumbrante de principio a fin, impresionante. El rock americano tiene en Jason Isbell a un seguro de vida y al artista del momento. Desde su debut con Drive-By Truckers en Decoration Day, hace ya  10 años, siempre he pensado que es un músico con un talento fuera de toda duda, un compositor excepcional, que sabe crear historias con las que te puedes identificar y emocionarte, y Southeastern le ha puesto en un nivel de popularidad que no podía imaginar, un buen síntoma, y es que el hecho de que un grupo de canciones tan alejadas de la superficialidad que impera en casi todo le haya servido para hacerse tan popular demuestra que la esperanza es algo que nunca se puede perder. Lightning Bolt de Pearl Jam cada día se me llega más, la banda de mi vida con una colección de canciones tan variopinta como intensa, poco más hay que decir. Dwight Yoakam con 3 Pears arrasa, brillante de principio a fin. De Sound City espero que sea una aventura que tenga continuidad de una u otra forma, un disco maravilloso, hecho con furia y con corazón.  North Mississippi Allstars, Robert Randolph, Shooter Jennings y Gov't Mule siguen a lo suyo, haciendo estupenda música año tras año. 13 de Black Sabbath es casi un milagro y Rick Rubin uno de los tipos más grandes del negocio musical.



Cine:

Efectos secundarios
Sound City 
Expediente Warren: The Conjuring 
Behind The Candelabra

En cine, de la producción de 2013 no he visto gran cosa, cada vez voy menos y me conformo con ver las novedades cuando salen en dvd, seguramente me habré perdido cosas interesantes, de momento, pero por ahora el triunfador es Steven Soderbergh, con dos películas tremendas: Efectos Secundarios y Behind The Candelabra.
Sound City: Reel To Reel, una película imprescindible para quien ame el rock'n'roll, y es que el entusiasmo de David Grohl es contagioso y no le impide facturar un documental tan grande como emotivo.
Una sorpresa ha sido Expediente Warren: The Conjuring, el cine de terror actual me da bastante grima en líneas generales, pero esta película se aparta de lo común para hacer algo inquietante y con buen gusto.

Series:

Rectify 
House of Cards 

Rectify es obra de Ray McKinnon, uno de los personajes más interesantes y desconocidos del cine y televisión de los últimos años. Actor secundario en Deadwood y Sons Of Anarchy, con unas actuaciones de autor geniales, y director de un corto tan estupendo como The Accountant y una película tan singular como Chrystal, con la primera temporada de Rectify consigue hacer una serie diferente a todas las demás, muy arriesgada y muy brillante. Y House Of Cards, con el gran Kevin Spacey en un papel que lo borda, acomete el mundo de la política de forma demoledora, el reverso tenebroso de El Ala Oeste de la Casa Blanca.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Casablanca - Edición 70 Aniversario

¡Que maravilla encontrar esta edición y además tirada de precio! Y más para mí, que aunque desde la primera vez que la ví aprecié mucho esta grandiosa película, verla el otro día me ha hecho que la adore aún más. Todo lo que se pueda decir de una obra maestra intemporal como esta es poco. Todo encaja como la seda. Casablanca es un mundo en sí mismo. Es cine fantástico. No existen sitios como Rick's, ni gente como la que lo abarrota noche tras noche, ni nadie habla como los protagonistas, etc. Supongo que si alguien no se emociona con muchas de las escenas de esta película será por tener cualquier otra cosa en el sitio donde debería estar el corazón. Esa Marsellesa tapando el himno de los alemanes es de lo más emotivo que se puede experimentar. Y qué decir del reparto: Bogart, que desde entonces nadie ha podido igualarle a la hora de interpretar a ese tipo de hombres, cínico pero apasionado, sin dobleces. Y la Bergman, tan bella como adorable, lo que hace en Casablanca no está al alcance de casi nadie. Y Claude Rains, mágico, así como el resto de los secundarios. Un lujo es decir poco.

Y además el material que incluye esta edición es también estupendo, destacan los documentales sobre Michael Curtiz y el de Lauren Bacall sobre Bogart. Miles de anecdotas sobre gente irrepetible. Entre todo el material que incluyen los dvd's y el programa sobre la película de Que Grande Es El Cine que he recuperado estoy pasando una semana Casablanca al cien por cien. Además de toda la retahíla de escenas célebres, frases geniales, planos mágicos y todo lo demás, si me quedo con una escena de las menos comentadas sería cuando Ilsa le cuenta a Rick por qué le abandonó en Paris. Esa explicación, esas líneas de diálogo, la actuación de la pareja protagonista, para mí es clave a la hora de tener esta película en un pedestal. Hay muchas películas que fallan en momentos claves, y aunque uno las siga disfrutando no tiene precio encontrarse con un film tan redondo como Casablanca, donde no hay nada que desmerezca al resto. No está nada mal para una producción realizada en teoría sin esperar mucho de ella, una entre tantas.

Nunca volverá a hacerse nada como Casablanca, en los documentales ponen imágenes sobre unas adaptaciones para televisión que se hicieron en varias ocasiones, una de ellas con David Soul, con todos mis respetos hacia él, me dio la risa verle metido en la piel de Rick, pero es que creo que nadie haría otra cosa además del ridículo intentando hacer algo que ya hizo Bogart.


miércoles, 13 de noviembre de 2013

Highwaymen Live!


Ya tenía ganas de tener en mis manos un dvd de buena calidad con este concierto de la mítica gira que hicieron juntos nada menos que Willie Nelson, Johnny Cash, Kris Kristofferson y Waylon Jennings. Cuatro héroes del country. Cada cual con una entidad y un aura legendaria acorde con su carrera musical. Cuatro hombres irrepetibles, no sólo del country, de cualquier estilo de música. Una forma de vivir que ya casi ni existe. No es únicamente la buena forma en que están en el concierto y todos esos grandes temas uno detrás de otro. Ese buen rollo, el respeto y la admiración sincera que se tienen entre ellos es algo que debería verse más a menudo. Leyendas, cuantas veces se usa esa palabra para definir a cualquiera que pocos merecimientos tiene.



No hace mucho estaba con un músico de mi ciudad, estábamos hablando de los grandes del blues de Chicago y similares: Muddy Waters, Howlin' Wolf, Elmore James o Otis Rush. Coincidíamos en que gente así ya no va a volver a haber, nunca. En lo que no podía estar muy de acuerdo con que esta persona es en pensar que los artistas del country están por debajo de los grandes del blues. En este país tenemos unos complejos muy raros, pasan los años hay cosas que no cambian, y parece que se relaciona algo como el country con los aspectos más negativos y arcaicos de la cultura norteamericana, o con una mentalidad que es opuesta a la que realmente tienen. Alguien como Willie Nelson ha compaginado siempre su música con la lucha contra las injusticias, aunque no ha salido en la foto como Bono con Greenpeace, pero seguramente haya hecho mucho más.

Parece que las leyendas del country no merecen tanto respeto para algunos como las del blues, el rock o el soul. Gente como George Jones o Kristofferson son tan o más grandes que James Brown o Elvis. Los discos están ahí y puede ser tan cojonudo escuchar a Robert Johnson como a Hank Williams, a Johnny Cash y a Muddy Waters. La música no engaña.

La culpa de parte de eso quizás la tengan los medios, aunque siempre ha habido un programa estupendo de country en Radio 3 la gente que no lo conozca antes siempre relacionaba el country con John Denver o Kenny Rogers. Así es normal que la gente salga huyendo. Yo descubrí a algunos artistas de ese género por ese genial disco, Rhythm, Country & Blues, en el que artistas negros, mayormente del soul y alguno del blues, se juntaban con artistas del country para hacer versiones de temas míticos de uno u otro estilo. No sólo es un disco impresionante realizado con un gusto exquisito, ahí tuve mi primera toma de contacto con George Jones, Travis Tritt o Marty Stuart. Otro de esos discos por el que no pasan los años y que debería haber tenido continuidad.




miércoles, 6 de noviembre de 2013

Matthew Sweet - Girlfriend (1991)


Disco monumental, una auténtica joya a la que el propio Matthew Sweet ha sido incapaz de acercarse en discos posteriores, aunque haya seguido haciendo muy buena música. Ya desde la portada, con esa preciosa foto de Tuesday Weld, y desde las primera canción, la impresionante Divine Intervention, se ve que estamos ante un disco muy personal, con unas canciones extraordinarias y una producción exquisita. Esos coros maravillosos del propio Sweet, con unas armonías insuperables que planean por todo el disco y que suenan a gloria bendita junto a la voz solista, esas guitarras tan rockeras y magistrales (no en vano los guitarristas son Robert Quine y Richard Lloyd de Television) y esas melodías que son capaces de reinventar el clasicismo. Pero es que toda la producción es impecable, cada tema tiene su propio tratamiento y se adivina que tuvieron que ser unas sesiones de grabación inspiradísimas y llenas de creatividad en todos los sentidos, tal vez lo que necesitaba Sweet, que escribió y grabó todos los temas en medio de un divorcio, así que el disco también le sirvió como válvula de escape y una forma de enfocar un aluvión de emociones en su música. Alguien le preguntó si se creía capaz de volver a hacer de nuevo un disco tan extraordinario como Girlfriend, Sweet respondió que nunca se sabe, que seguramente volvería a estar tan deprimido alguna vez.

Tan cerca del pop británico como del rock californiano, y rebosando clase. De la pegada de los temas iniciales, enormes I've Been Waiting y Girlfriend, se llega a un prodigio tan sentimental como Winona, un tema tan sentido como mágico. Otro tema irresistible es Thought I Knew You, pop con acústicas y con Lloyd Cole acompañando, delicioso. Does She Talk? es una de las canciones más agresivas y rockeras, con unas guitarras demoledoras a cargo de Robert Quine. Aunque esté plagado de diferentes influencias y se saque partido a todo lo que se puede hacer en un estudio el disco resulta homogéneo, es realmente difícil elegir solo unas canciones, un auténtico album que debe ser escuchado en su totalidad, a pesar de que esté plagado de canciones que valen mucho por si solas. Un disco para poner aparte junto a Tomorrow The Green Grass de The Jayhawks y She's The One de Tom Petty & The Heartbreakers.


viernes, 1 de noviembre de 2013

Crematorio


Tenía un poco de reparo antes de ponerme a ver la serie, es posible que no esperara mucho después de haberme leído el libro de Rafael Chirbes, el primero de los suyos que ha caído en mis manos y que me ha parecido que iba de más a menos, con sus ratos brillantes pero otros menos, y es que tanta reflexión y diálogo interior, por muy lúcidos que sean, han terminado por resultarme monótonos por momentos. Además, el cine o la televisión española no está pasando por una época muy brillante que digamos, aquí parece que sólo se pueden hacer series de gilipolleces y humor estúpido. Pero hay que decir que Crematorio, la serie, no decepciona en absoluto. Hay elegancia, gusto, todo resulta creíble y la estructura narrativa es muy diferente al libro, hacer algo cercano al libro en ese sentido no tendría sentido. El trabajo del reparto en su mayoría es un lujo, con un gran José Sancho en cabeza, Rubén Bertomeu le fue como anillo al dedo y por supuesto que dice mucho de la categoría de Sancho que ese fuera uno de sus últimos trabajos. Su saber estar, su contención y su presencia, dando vida a un tipo que domina a los demás sin tener que mostrar vemencia, ya sólo justifica el visionado de los ocho capítulos de la serie. Hay quien dice que Crematorio es el equivalente español a The Wire o los Soprano, y no seré yo quien lleve la contraria. Especulaciones inmobiliarias, mafias rusas, sórdido tráfico de drogas, putiferios, amores imposibles, amor por el poder y el dinero, violencia, todos esos elementos que son tan bien tratados en series como las de la HBO aquí tiene su traducción española sin caer, menos mal, en lo vulgar y en el esperpento, que era lo que me temía. Con todo lo bueno y lo malo que puede resultar decir algo así: no parece la típica serie española idiotizante.

jueves, 31 de octubre de 2013

Un poco de respeto


Veo un correo que mandan desde la web oficial de Shooter Jennings, han inaugurado un nuevo sello llamado Black Country Rock en el que hay próximas y jugosas ediciones, entre ellas un álbum en vivo de Shooter, que sale en cd, vinilo y cassette, lo que me parece perfecto, pero según dicen cada edición tendrá una selección de canciones diferentes, y que los "fans de verdad" tendremos que comprar las tres ediciones para tener todas las canciones. Yo lo que voy a hacer es no pagar para así no tener ninguna de las canciones de ningún formato, a esperar las descargas y punto. Ya me parece una estafa todo eso de las ediciones deluxe megacaras y lo de los temas extras especiales para Itunes o que en algún lanzamiento de vinilo venga más material, pero esto ya es demasiado. No creo que haya mucha gente que se vaya a molestar en comprar toda la colección de gilipolleces que quieran sacar. Luego se quejarán los músicos de que nadie compra discos, pero está en sus manos evitar este tipo de mierda, que es lo que harían si no pensarán tanto en el dinero podrido.

martes, 29 de octubre de 2013

Deep Purple - Perfect Strangers Live


La reunión de la mítica Mark II de Deep Purple allá por 1984 fue posiblemente la madre de todas las reuniones. Muchos de los que empezamos a meternos en el rock por esa época veíamos a grupos como Purple o Led Zeppelin como algo que formaba parte de la historia. Made In Japan o IV eran discos venerados por todo fan del rock que se preciara, pero en 1982 nadie podría tener muy claro que se pudiera ser testigo de más aventuras de ese tipo de grupos. Reinaban AC/DC, Judas Priest o Iron Maiden y parecía un sueño que esa formación histórica de Deep Purple pudiera volver a ofrecer su magia a los que en su época de mayor esplendor estábamos más interesados en Mazinger Z, en los cómics de la Marvel o en cualquier otra cosa. Pero pasó, y el resultado fue acorde a las expectativas creadas. Perfect Strangers es un disco que está a la altura de su leyenda, con ese inicio tan espectacular con Knocking At Your Back Door y el resto del material que dieron forma a un trabajo con el que consiguieron actualizarse y contentar a sus fans de siempre al mismo tiempo, algo que tuvo mucho mérito. Además, la gira fue todo un éxito con el grupo en un momento muy dulce, pocas bandas podían equiparárseles en directo.

Y el concierto que incluye este dvd es un buen recordatorio de esa época, con unos músicos extraordinarios que en escena parecían haber olvidado todas sus diferencias para regalar a sus seguidores una experiencia que parecía un sueño imposible poco meses atrás  Es cierto que el inicio del show deja un poco de desear, no sólo por el pobre material audiovisual con que cuenta en los primeros compases en Highway Star, asimismo Blackmore está un poco destemplado en ese comienzo (aunque después volviera a su nivel partes de sus momentos en solitario en Space Trucking también son algo desastrosos). Pero todo eso acaba rápido y el resto del show es una bestialidad, con un Blackmore que hasta parecía estar pasándoselo de muerte y un Gillan brillante y poderoso, en una época en la que Child In Time todavía no se había convertido en una pesadilla para sus cuerdas vocales. También resulta emotivo ver en acción al desaparecido Jon Lord, una pieza fundamental en el sonido Deep Purple, un tipo único, de los que ya no quedan.

Después de la que montaron Deep Purple con esa reunión es lógico que muchas de las que ha habido posteriormente hayan sabido a poco. No todos esos retornos están acompañados de un disco tan exuberante como Perfect Strangers y menos aún realizados por un grupos tan impresionante, tanto en conjunto como individualmente, como Blackmore, Gillan, Lord, Glover y Paice. De hecho, si algo puede asemejarse a lo que supuso Deep Purple en 1984 fue lo que hicieron Led Zeppelin con Celebration Day.





lunes, 28 de octubre de 2013

DEP Lou Reed


Poco hay que decir. Talento único e inmenso que ya no está entre nosotros en persona, pero su música y su espíritu seguirá como inspiración, alegría y reafirmación de cualquier rockero que se precie.



viernes, 25 de octubre de 2013

B. B. King - L.A. Midnight (1971)



Ya con B.B. establecido como uno de los bluesmen definitivos y figura rutilante, adorado por músicos de blues, rock, jazz, country o pop, y después del éxito con discos Live & Well o temas como The Thrill Is Gone llegó este álbum. En teoría un disco menor si se le compara con Indianola Mississippi Seeds o Completely Well, pero por el que yo siempre he sentido un especial cariño. Hasta que se editó por fin en cd (en 2009, por el fantástico sello BGO y en un doble cd junto a To Know You Is To Love You), tuve que conformarme con escuchar esas grabaciones en unos vinilos prácticamente deshechos, en los que el ruido de fritura casi ahogaba el vozarrón de B.B. y Lucille. De todas formas esos vinilos, uno de ellos regalado por un lujo de amigo, fueron aún más destrozados en mi plato, y es que B.B., artísticamente en sus mejores años, maestro a la guitarra y con una voz tremenda, sobrevive a las condiciones más adversas.

Este L.A. Midnight se grabó en diferentes estudios y contó con un buen puñado de invitados de nivel, caso de Joe Walsh, Taj Mahal o Jesse Ed Davis, y una sección de metal con gente de la categoría de Plas Johnson o Red Holloway. A pesar de tanto personal el disco suena muy homogéneo, también muy relajado en su mayor parte, sin prisas. Largas jams en los instrumentales como Midnight y Lucille's Granny, con solos a fuego lento en el primero y travieso funk en el segundo. De todas formas es un disco que arranca con uno de los grandes clásicos de B.B., una de sus mejores y más divertidas letras en I Got Some Help I Don't Need, uno de los temas del disco que cuenta con la tuba de Red Callendar en un primer e inusual primer plano en este tipo de grabaciones. La interpretación instrumental de Help The Poor, la única versión del disco, es otro punto fuerte, a pesar de que no se pueda oír cantando a B.B. el tema merece mucho la pena, versión definitiva, como la que se incluyó, en esa ocasión cantada y sin Lucille, en Live At The Regal. Can't You Hear Me Talking To You y I Believe I've Been Blue Too Long son dos temas quizás menores, ambos escritos por B.B., pero que encajan perfectamente entre los instrumentales y la que para mí es, tal vez, la mejor grabación que haya hecho nunca B.B. King: Sweet Sixteen. Un tema ya grabado por B.B. en 1960, y si la versión original, editada primeramente en un single usando las dos caras por su duración, era una muestra imponente de su estilo y de su capacidad, esta versión de 1971 es una auténtica joya. Blues lento que B.B. a la voz y a la guitarra y su banda van subiendo de intensidad poco a poco, hasta un estallido final impresionante. Una forma de hacer blues que está al alcance de pocos y un tema que puede fácilmente definir un estilo. También una de las mejores y más emotivas letras de B.B., Etta James estaba convencida de que parte de la canción hablaba de ella. Unos siete minutos gloriosos, música del alma en la que a uno le gusta sumergirse a menudo. Nadie habla con la guitarra como B.B. y pocos se le pueden acercar a la voz, en potencia, profundidad, expresividad y feeling.

jueves, 17 de octubre de 2013

Mem Shannon (VI) - Live, A Night At Tipitina's (2007)


Para su última aventura discográfica (de momento y espero que alguna vez vuelva a sacar algo nuevo), Mem Shannon sacaría este álbum grabado en directo en la mítica sala Tipitina's de su castigada Nueva Orleans. En el show se repasarían parte de sus mejores temas, incluiría un tema nuevo y alguna versión, como I Won't Back Down de Tom Petty. El concierto se grabaría en febrero de 2007, en una época en la que Mem Shannon & The Membership fue reconocida por Offbeat como la mejor banda de blues. El disco fue nominado a mejor álbum de soul y Mem como mejor artista de blues-soul por los Blues Awards. 

En el concierto se sumaria a la Membership una poderosa sección de viento formada por tres saxofonistas: Tim Green y Jason Mingledorff, con los que Mem ya había grabado anteriormente, y Joe Cabral. Seguirían en la banda 'Rhock' Dabon a los teclados y Josh Millingham a la batería, además de Angelo Neocentelli al bajo, que debutaba en un disco con la Membership. Es una delicia escuchar un disco en directo con tan buen sonido y una ejecución musical tan portentosa, que mejora lo que parecía imposible, como es lo mostrado en discos en estudio como Spend Some Time With Me y I'm From Phunkville queda, que precisamente son sus discos más representados en la grabación.

Una fiesta de funk que empieza con cuatro trallazos del calibre de Payin' My Dues, Smell Something, No Religion y Who Are They. Exhibición a todo trapo, la Membership sonando rotunda y a punto de desbocarse por momentos, como en No Religion, y Mem con unos solos de altura, como de costumbre, llenos de intensidad y elegancia. La sección de viento acoplada al máximo. Llegan los momentos más emotivos con All I Have, el único tema nuevo, escrito acerca de los efectos del Katrina en Nueva Orleans (que tuvo un tremendo impacto en la vida de Mem y parte de su banda, prácticamente lo perdieron todo), que es por supuesto un tema lleno de dolor, pero también de belleza. Tiene un solo de Tim Green con un conn-o-sax, que según dice Mem es un instrumento raro de encontrar y más raro aún de encontrarlo en grabaciones. Le sigue una fenomenal versión del I Won't Back Down de Tom Petty (que tiene una letra que podría haberse escrito por una tragedia como el Katrina), muy grande Millingham a la batería. Continúa en otro tono más bullicioso No Such Thing, otro tema que es perfecto para el directo. Después llega el soul agrio con Forget About Me y un fin de ceremonia con dos temas de casi 25 minutos entre los dos que empieza con el Voo Doo de sus paisanos Neville Brothers, una versión instrumentalmente muy fuerte y que es un clásico de sus directos desde hacía mucho tiempo, y para cerrar el disco la tremenda Phunkville, un tema que hace parar el tiempo, realmente escuchar algo así hace que te olvides de todo lo demás y te importe muy poco cualquier otra cosa.

Se sacó un ep de adelanto para el festival de jazz de Nueva Orleans con dos temas que se descartaron: una versión de Black Cat Bone, tan o más funky aún que la de Albert Collins, y su balada soul Not My Friend. En 2008 sacaría su última grabación de estudio hasta la fecha, que se editaría directamente para descarga, Goodbye Mr. President, en la que dedica una "cariñosa" despedida al anterior presidente norteamericano, otra gran e inspirada canción.

También por esa época dos novelas diferentes hacían mención a Mem Shannon, precisamente dos de terror: Bad Moon Rising de Jonathan Maberry y Fat White Vampire Blues de Andrew Fox. Y asimismo es de destacar, como no, su participación en el segundo episodio de la segunda temporada de la sensacional Treme, en un episodio llamado casualmente Everything I Do Gonh Be Funky, como si extrañara que Mem Shannon y el funk como concepto fueran juntos.





martes, 15 de octubre de 2013

Surrealismo cinematográfico: Cosmópolis versus Holy Motors

Dos películas polémicas, más odiadas que amadas, . Siendo un seguidor de gente como Lynch o Cronemberg nunca he tenido muchos problemas con películas "raritas". Una de las películas que más me impactaron al primer visionado fue Blue Velvet, que no era nada, en rarezas, comparada con Cabeza Borradora, Carretera Perdida, Mulholland Drive o Inland Empire. Lo cierto es que del cine de Lynch lo que destaco por encima de cualquier otra cosa es la calidad de su obra, no lo extraño que pueda ser lo que contengan esas películas. Vale que Cabeza Borradora es una película difícil de ver, aunque debo haberla visto una diez veces, al menos, pero con Carretera Perdida o Mulholland Drive no hay excusa, cine en estado puro, sugerente, que se puede interpretar de tantas formas, una escena soberbia detrás de otra, un mundo propio en cuanto a ambientación, con actuaciones maravillosas por actores que en algunos casos no suelen destacar como norma, etc. El estado de ánimo de cada uno en el momento puede mejorar o empeorar la experiencia, pero no se puede echar en cara a Lynch su capacidad para hacer cine. Me pasa casi lo mismo con Cronenberg y sus films más psicodélicos, como Videodrome, Spider o Cosmópolis. 


En el primer intento de ver la última del extraordinario director canadiense paré a los 5 ó 10 minutos, no estaba de humor para algo tan bizarro como lo que estaba viendo. Con el segundo intento, meses después, ya fue diferente. Cosmóposis está basada en el libro de Don DeLillo, que como dicen también debe traer miga, ya que Cronenberg acierta, según explica alguna gente que ha leído el libro, plasmando en el film lo que trata la historia original. La película es difícil, pero muy disfrutable, al menos para mí, una de esas películas sobre la que vuelves atrás en los días posteriores a su visionado. Bajo mi punto de vista explica en lo que se está convirtiendo parte de la sociedad, y da mucho miedo. Un multimillonario que recorre en su limusina la ciudad mientras se dedica a sus negocios, a que le haga visitas su médico y a su vida social. Detrás de situaciones y escenas de lo más extrañas se puede ver contenido, y originalidad. Cronenberg es un maestro. Robert Pattinson no me dice nada y no creo que nunca lo haga, pero Juliette Binoche destaca y mucho, y Paul Giamatti tiene en una corta participación momentos donde demuestra todo su poder en pantalla. 


También Holy Motors de Leos Carax trata de otro individuo que pasa la mayor parte del tiempo en una limusina, en este caso camino de "citas" que tiene programadas, en las que le vemos hacer todo tipo de cosas de lo más estrafalarias, desde servir de capturador de movimientos para videojuegos, o algo así, a interpretar escenas dramáticas, sin cámaras visibles, pasando por el secuestro de una supermodelo disfrazado de monstruito. El primer tercio de la película me estaba pareciendo bueno. Original, escenas interesantes y ágiles, pero según avanza el film empiezas a perder la paciencia y te preguntas si todo eso va a llevar a alguna parte. La respuesta es sí, todo conduce a un absurdo final que hace ver que Holy Motors parece ser el capricho de alguien que se ha puesto a rodar lo que le ha venido en mente sin tener mucho que decir. El cine, sea de vaqueros, suspense o ciencia ficción debe tener algo que decir, si no, el ridículo que se hace al juntar un presupuesto y un equipo de gente para hacer algo tan pretencioso es bastante lamentable. Supongo que lo peor que puede decirse de una película no es "no me he enterado de nada", si no "me importan bien poco los pobres diálogos y las escenas supuestamente excéntricas".

viernes, 11 de octubre de 2013

Pearl Jam - Lightning Bolt


Al fin he conseguido el disco en formato flac y hasta que reciba el cd ya puedo ir degustando Lightning Bolt como debe ser, sin audios de todo a 100. Ya lo he podido escuchar unas cuantas veces y como me suele pasar con los de Seattle, el disco va creciendo y creciendo dentro de mí. Me importan bien poco los palos que se llevan prácticamente desde No Code, o incluso antes. Son mi grupo favorito desde hace mucho y puedo respetar ciertas opiniones, y por supuesto que nadie está obligado a continuar siguiendo a unos músicos si su propuesta o actitud le empiezan a tocar las narices. Se que por una parte puedo parecer un fan cerril, a mi me gusta hasta el disco de Eddie Vedder con el ukelele, no me vuelve loco pero le he pillado el punto y no puedo evitar cantar a grito pelado junto a Eddie cosas como Slepless Nights cada vez que lo pongo. Por otra parte puedo decir, que no siempre les voy a poner por las nubes, que las dos veces que les he visto en directo me han decepcionado, sobre todo la primera vez, Madrid 2006. Tampoco les echo la culpa a la actuación del grupo, el sonido fue tan espantoso en ese palacio de deportes que era imposible sentir nada. La otra vez, en el BBK de Bilbao 2010, estuvo mucho mejor, me pareció un buen concierto pero no llegaron al nivel de Faith No More en ese mismo festival. Pearl Jam hicieron un concierto correcto, en cambio Faith No More salieron a matar, esa es la diferencia. Asimismo, puedo reconocer que en los últimos años, Eddie en vivo, vocalmente, ha perdido algo, o mucho, ya no es el mismo de las giras de Yield o Binaural, pero eso es ley de vida, aunque seguramente el tabaco no le haya ayudado. De la misma manera, aunque adore prácticamente todos los discos que han sacado, soy capaz de decir que me importan bien poco canciones como Big Wave, Evacuation o Help Help. Así que nadie me puede achacar falta de objetividad con respecto a Pearl Jam.

Lo peor del disco es que llevaban cuatro años sin nueva entrega, aunque sus fans no podemos quejarnos con los singles anuales, PJ20 o todos los directos oficiales y de verdad que sacan (sin regrabaciones ni nada que se le parezca), y además creo que cada uno debe escoger su ritmo de hacer las cosas. No es criticable que no se sientan obligado a sacar disco nuevo cada poco si no les sale. Seguramente si intentaran hacer algo como Backspacer o Lightning Bolt cada dos años no saldría igual. De nuevo con Brendan O'Brien produciendo este disco es superior en sonoridad al aguacate (que suena un poco a lata, demasiada compresión dinámica) y Backspacer, está mucho más definido espacialmente y todo suena más natural. Como siempre la composición está muy repartida, aunque me sorprende que Matt Cameron no haya participado en ninguno de los temas. Antes de conocer quién compone qué, y si es que el listado de la wikipedia es correcto, hubiera jurado que Infallible o Pendulum eran cosecha del batería, aunque tampoco extraña mucho que puedan ser de Ament & Gossard, los más inquietos estilísticamente junto con Cameron, y a los que más les gusta experimentar. En general me parece un disco estupendo, aunque los fans de Ten o Vs. puedan salir decepcionados, como no. 

El álbum tiene un buen inicio del disco con Getaway. Riffs enormes y buenas líneas de bajo, un tema que va creciendo en intensidad hasta el final. 
Mind Your Manners es punk marca de la casa, afilado y agresivo, con unos solos escuetos de McCready, que hasta en cortos espacios de tiempo sigue marcando la pauta.
Me encanta el bajo también en My Father's Son, canción de Ament, claro. Rockera y experimental por igual, seguro que es un tema que según pase el tiempo me llegara todavía más.
Sirens, compuesta por  Mike, otro de sus grandes temas. Clasicismo y elegancia, con Eddie bordándolo. Uno de los temas más completos y evocadores del disco, me encantan los teclados, los arreglos, las acústicas, todo.
Lightning Bolt podría ser mi favorita de momento, tema rockero de Vedder, otra canción muy completa y en la línea de Unthought Known. Lástima del fade final, aunque ya habrá tiempo para disfrutar un final sin fades en los directos. Diferentes cambios en la canción, otros aprovecharían cada sección para hacer canciones diferentes, pero Pearl Jam son otra cosa. Algunas partes me recuerdan a Black, Red, Yellow, cosa que no está nada mal.
A partir de aquí es como si fuera otro disco, muy experimental y oscuro por momentos. Infallible sigue la linea de You Are, en parte. Guitarras y sonoridades que se alejan bastante de lo que se podía esperar de una banda que empezó con Alive como tarjeta de presentación. Otra maravilla. En esta el fade final es lógico y no molesta.
Pendulum, más experimental todavía, densa y oscura. Sugestión pura, esa ambientación con esas guitarras, la batería y los coros. Un tema no apto para los más clásicos.
Swallowed Whole otro tema de Eddie Vedder en estado puro con unas de sus letras más bonitas. Muy vital, seguro que en directo arrasa.
Sonaridad blues, más experimentación y McCready con wha-wha y psicodelia en Let the Records Play. En directo y sin el fade final seguro que gana aún más.
Sleeping By Myself de momento me parece lo más flojo del disco. Fue cabezonería de O'Brien lo de incluir aquí este tema del disco de ukelele de Eddie Vedder. Claro que es una buena canción y tiene más pegada al contar con el resto de la banda, pero de momento no me encaja con el resto del material.
Yellow Moon en parte podría equipararse a Low Light o Nothingman, aunque el tono general es diferente, 
Termina el disco con Future Days, que es otro tema muy típico y muy bueno de Vedder, en su onda tipo Thumbing My Way o Just Breathe. El final del disco, con tres medios tiempos, no es muy habitual, lo cual no es algo negativo, especialmente cuando la mayoría de los temas son tan buenos.

También por estos días han aparecido dos descartes del aguacate, Cold Confession y Let It Ride, dos temas enormes que desde luego no hubieran encajado en ese disco. Cómo ha podido salir algo así, es extraño, hay quien dice que posiblemente estén preparando otro Lost Dogs, lo que sería otra excelente noticia, la cosecha de esta banda es muy densa y no se ciñe sólo a lo que incluyen en cada disco, sólo hay que ver las fotos de los archivos donde guardan todas sus grabaciones. Estas dos canciones son extraordinarias e inclasificables, prueba de que es una banda con un enorme talento, sabiendo mantener su esencia mientras exploran otros caminos.

jueves, 10 de octubre de 2013

Mem Shannon (V) - I'm From Phunkville (2005)


Nuevo cambio de sello discográfico para el que fue su quinto y hasta el momento último cd de estudio, grabado para Northern Blues y producido por el propio Mem Shannon, y de nuevo grabado en Nueva Orleans, rodeado de amigo que colaboran en el disco, caso de Trombone Shorty, Billy Martin o Tyrone Pollard que, como dicen los créditos del disco, hizo aparición porque era domingo, no había partido de los Saints de Nueva Orleans y no tenía nada mejor que hacer. Antes de la grabación Mem había dejado de nuevo constancia de sus habilidades guitarreras otra vez con su amigo Chip Wilson en su cd Mostly Blue. Esta vez Mem coge la eléctrica en el blues lento Attitude Rules, otro tema que es para algo más que para completistas, de hecho todo el disco es fenomenal, con un sonido tan natural que es difícil de creer. Chip Wilson, otro músico con tanta calidad como eclecticismo.


Para I'm From Phunkville en la banda seguían 'Rhock' Dabon a las teclas y Doug Belote a la batería, que se reparte el trabajo casi al 50 por ciento con Josh Millingam, que ya se quedaría con el puesto en la Membership, y al bajo Ian Michael. Todos forman una banda de ensueño y todos aportan lo suyo para que este cd tenga un sonido tan conjuntado dentro de todo el abanico de estilos que contiene, donde Mem continua epatando con un trabajo impresionante a las guitarras, que por su habilidad, intensidad y sentimiento, desde el inicio hasta el final, es un monumento a la guitarra, con sentidas acústicas, eléctricas cristalinas y otras más distorsionadas. El disco es largo y denso, repleto de canciones espléndidas, con todos los palos conocidos de sus discos anteriores e incluso llevando al límite su sonido, en el que su voz le da una cualidad muy cercana e intimista a ratos y en otros aporta humor sin dejar de ser convincente.


Gran comienzo con The Reason, funk pegadizo con coros de Tyrone Pollard. Destacan los metales y la percusión de Billy Martin (de Medeski, Martin & Wood). Inspiradas letras sobre todo lo que nos puede tocar las narices alguna vez, políticos incluidos. "¿Por qué me haces escribir esta canción?"


Swing Tiger Swing es sobre uno de los ídolos deportivos de Mem, Tiger Woods, aunque el tema es, claro, anterior a todas las polémicas de Woods. Musicalmente una fiesta muy a lo Nueva Orleans, con ese ritmo de batería y esos metales tan de allí, entre ellos Trombone Shorty.
Perfect World, agria balada soul con Mem de nuevo con la acústica y con Rhock Dabon destacando con las teclas.


El tema más impresionante, no sólo del disco, también de su carrera en general, es Phunkville. Funk lento de alta escuela, arrollador y adictivo. Un prodigio de 10 minutos que podría servir para definir el estilo de Mem, tanto con la guitarra, a la voz y con unas letras que relatan "un sitio en mi imaginación, donde no se permite a nadie estar quieto y donde si no te mueves te pueden llevar a la cárcel". Exhibición de Mem en unos solos con la eléctrica con un punto de distorsión. Uno podría vivir en un sitio como Phunkville de por vida.
I'll Kiss A Pitbull empieza como otra balada soul, pero al poco se destapa como uno de los temas funk más traviesos y divertidos de toda su discografía.
Más soul con Battle Ground, un emotivo tema sobre superar adversidades, con un estupendo solo de saxo.
The Lights Of Caracas es un instrumental jazzy, brillante Mem con la acústica y la eléctrica, dando cuenta de toda su delicadeza y destreza, y también vuelve a destacar Dabon con las teclas.
Sweet Potato es, sorpresa, un tema a medio camino entre el blues y el jazz, con Mem de nuevo mostrando su calidad guitarrera.


Más blues con otro de sus mejores y más impresionantes temas, No Religion. Mem tirándose al barro con solos de guitarra más sucios y agresivos. Otro punto álgido de su carrera y de los mejores blues de los últimos tiempos. Tanto Sweet Potato y No Religion son los temas más blues que hizo desde su segundo álbum.
Forget About Me es otro soberbio tema, elegancia soul y Mem en una de sus mejores letras, narración muy emotiva sobre almas perdidas. 
Se atreve a llevar a su terreno Eleanor Rigby de los Beatles, aunque musicalmente tiene muy poco que ver con el original. Ritmo hipnótico y solo de saxo de Jason Mingledorff que precede un final poco común.


Ignant Stick, otro gran tema, funk muy original con un Mem aconsejando a jefes y políticos a ir por el buen camino a no ser que quieran recibir su merecido. Hay tanta gente a la que ponerle un tema como este.
Termina su disco en estudio más largo, casi 70 minutos, con una fiesta del calibre de We Going. Funk con grandes guitarras solistas y rítmicas, metales y líneas de bajo geniales. Uno de los temas con los que solía abrir sus conciertos de esa época, y es que We Going vale para cualquier cosa, una juerga musical repleta de elegancia, ritmo y swing.

martes, 8 de octubre de 2013

Streaming del Lightning Bolt de Pearl Jam




Hasta que no tenga el audio en un formato aceptable esto no sirve para mucho más que para abrir boca, y es que los streamings con un sonido tan pobre no valen para mucho, si acaso para satisfacer la curiosidad. De todas formas parece un disco que aporta cosas que Pearl Jam antes no había ofrecido, con lo que eso conlleva en los palos que se llevarán por haber osado a hacer algo diferente.


https://itunes.apple.com/us/artist/pearl-jam/id467464

Para escucharlo hay que entrar en Itunes. También tienen el streaming este en thepiratebay para su descarga.


domingo, 6 de octubre de 2013

Nirvana - Live & Loud


Por su cuenta o junto a la reedición de In Utero se ha editado oficialmente este gran show que hicieron Nirvana en la MTV. Han pasado ya veinte años desde ese concierto, que más o menos completo ya circulaba desde su emisión, pero poder disponer de todo el show, la prueba de sonido y más extras, no tiene precio. Los seguidores de Nirvana tenemos que sentirnos bien tratados, todo este impecable material que ha ido apareciendo, sobre todo los dvd's de Reading y Paramount, nos transportan a esa época gloriosa, cuando todos esos impactantes grupos de Seattle apabullaron en la última escena rockera en la que la exuberancia  el poder y la popularidad fueron de la mano. También el año que viene se cumplirán dos décadas desde que Kurt Cobain decidiera dar por finalizada su estancia en este mundo. Mucho tiempo, pero desde que Nevermind entró en mi vida Nirvana nunca han desaparecido de mi dieta musical. Más tarde o más temprano siempre termino recurriendo a Bleach, Nevermind o In Utero y los lanzamientos que han ido apareciendo durante todos estos años. Y cada vez se acentúa la sensación de que el legado de Kurt no sólo no ha perdido nada con el tiempo, su música se revaloriza año tras año, más cuando lo que se siente escuchándola no se encuentra en ninguna otra parte. Es de ese tipo de música que mejora cualquier situación. Cuando hace tiempo para ir conduciendo hasta un sitio donde trabajaba y tenía que recorrer una zona depresiva de polígonos industriales y barrios marginales, nada mejor que ir con el Bleach a todo trapo para que la experiencia se convirtiera en otra cosa. Y en cuántos trayectos insulsos de metro o autobús me habrá acompañado Nevermind, haciendo que el tedio desapareciera como por arte de magia. 

Nirvana estaban pletóricos, desde el inicio con Radio Friendly Unit Shifter arrollan sin bajar el pistón hasta que dan finalizado el show con unas de esas típicas y decadentes exhibiciones de destrucción. Un concierto sin fisuras, con la rabia de Kurt, la demoledora base rítmica de Novoselic y Grohl y el añadido de Pat Smear. Un grupo único, impactante y desbocado, conscientes de su dimensión pero con los pies en el suelo. Como con tantos otros talentos que se fueron demasiado pronto nunca se podrá saber que hubiera podido seguir aportando Cobain, pero al menos podemos viajar en el tiempo y apreciar toda la grandeza de un talento único, con esas canciones que mostraban furia y fragilidad al mismo tiempo, ruido y belleza, pasión extremista del tipo de música que te hace sentir vivo. 





miércoles, 2 de octubre de 2013

Mem Shannon (IV) - Memphis In The Morning (2001)


Segunda y última entrega de Mem Shannon para Shanachie Records, de nuevo con Dennis Walker produciendo, aunque esta vez Mem no tendría la ventaja de jugar en casa, la grabación se llevó a cabo en los Ardent Studios de Memphis. Hay novedades con respecto a la banda anterior, para este disco le acompañan Joe Sherman al bajo, Doug Belote a la batería y Robert "Rhock" Dabon a las teclas, convirtiéndose los dos últimos en piezas importante de su banda durante muchos años. Además está el añadido siempre fabuloso de la inclusión de los míticos Memphis Horns, que también le acompañarían en algún concierto poco después de salir el disco. El disco sigue los parámetros del anterior Spend Some Time With Me, con una producción robusta y una gran variedad, tanto en lo musical como en las letras. De nuevo no se puede encontrar prácticamente nada parecido a un blues clásico, pero no cabe duda de que la voz, la guitarra, las letras, todo, viene de alguien que lleva el blues en el alma.


Con Drowning On My Feet arranca el disco. Puro soul en ebullición con gloriosa sección de metales a cargo de Andrew Love y Wayne Jackson. Voz profunda de y solo de guitarra de altura de Mem, que también sabe usar los silencios al nivel de los más grandes. 
Sigue la única versión del disco, Why I Sing The Blues de B.B. King. Pletórico. Aparte del inicio y el final del tema el resto es cercano al original, pero es que hacer esa mítica canción y obviar el ritmo, el bajo que tenía, sería absurdo. Otro solo enorme de Mem que también canta con convicción, y es que de las canciones de B.B. esta tal vez sea una de las que tiene unas letras que encajan absolutamente con su propio estilo de escribir, combinando brillantemente crítica social y humor al mismo tiempo.
Memphis In The Morning, sofisticado cruce de soul y blues lento, tal vez de lo menos inspirado del disco pero con buenos metales y solos.



S.U.V. no es sólo el tema más conocido del álbum, es también de lo mejor que haya hecho nunca Mem. Monumental y original temazo sobre "esos S.O.B.'s en sus S.U.V.'s". Letra genial, ritmo funk imparable y solo impresionante final de Mem. Alta escuela, clase y fiesta funk a partes iguales. Canción nominada a los Blues Music Awards.
Más funk, aunque algo más contenido con Invisible Man, en el estribillo aumenta la pegada bajo el mismo ritmo. Un tema instrumentalmente soberbio.
Tired Arms, maravilla cercana a los parámetros del country. Relato conmovedor y cercano con las elegantísimas y sentidas teclas de Rhock Dabon. Belleza en toda su extensión.



I Smell Something es más funk marca Mem Shannon y otro de sus clásicos en vivo, otra reivindicación sobre su música favorita, lo cual nunca está de más, y con los Memphis Horns caldeando el ambiente.
You Belong To Him es Mem únicamente cantando, que no es poco, y respaldado por las teclas de Dabon. En teoría tuvo que haberse grabado con guitarra acústica, y siendo eso una pena la canción es lo suficientemente buena.
Funk con toque jazzy y con teclados predominantes en I Love The Way You Love, un tema algo más discreto que el resto del material.
Unconditional Love es más funk contenido con mayor empuje en los estribillos, otra de las maravillas del disco con solos extraordinarios de Mem.



Shake Up The Floor es otra juerga funk con guitarras rítmicas hipnóticas y base rítmica tremenda. Un tema fuerte con Mem muy inspirado vocalmente.
Doing The Best That I Can finaliza el disco de forma fenomenal, con funk por todo lo alto y declaración de principios por parte de Mem en las letras. Más solos apabullantes, base rítmica sólida y metales que se unen a la fiesta, glorioso.


martes, 1 de octubre de 2013

Barón Rojo - La Película


Para ser un documental grabado con pocos medios hay que decir que les ha quedado muy bien este acercamiento a las glorias y miserias de una de las bandas españolas que rompieron moldes en su momento, codeándose con la aristocracia hard-rockera de los 80's. A falta de presupuesto descomunal la ilusión y las ganas siempre son garantía para un trabajo bien hecho, y el no querer abusar del metraje en este caso puede hasta ser un punto a su favor. No es que me caigan demasiado bien Bunbury o Javier Vargas, pero sus puntos de vista son interesantes, aunque no haga falta que nadie descubra lo buenos que eran al principio y lo impresionante que es Armando De Castro como guitarrista. No será una película de la que se pueda decir que es The Last Waltz versión española y heavy, y ni falta que hace. Aquí hay sinceridad, sin tapujos pero sin querer regodearse demasiado en innecesarios cotorreos. Queda claro que de la ruptura de la formación original los más damnificados fueron Sherpa y Hermes Calabria, se les nota ese punto de amargura, y es que debe ser difícil de aceptar que las diferencias personales echaran al traste el sueño de dos musicazos. Muchas bandas hay que pasan por peores cosas que ellos, eso seguro, pero siguen adelante. Los De Castro, que aparecen como tipos más fríos y calculadores, pueden vivir bastante bien del grupo con la formación actual, o al menos bastante mejor de los que les va a los otros dos fuera del grupo. A mi, como a Sherpa, me da la sensación de que si los De Castro tuvieron ganas de hacer esa gira en 2010 no fue por otra cosa que por interés económico, así que no es de extrañar esa frialdad entre ellos, aunque estoy seguro de que si surgiera otra vez la oportunidad de repetir Sherpa aceptaría de nuevo. También es de valorar los apuntes sociales y hasta políticos sobre esa época en que el Barón empezaba a volar alto, está bien que no se obvie el cutrismo español, como las circunstancias en las que grabaron su primer álbum en vivo, aunque sea algo que no haya cambiado tanto desde los 80's. Es lamentable que se quejen de que ese pabellón de deportes sonara tan mal, pero de todas formas dieron el concierto allí, y aún se dan conciertos en sitios que en la vida van a sonar bien.

Se echa en falta que no hubieran grabado algo nuevo en esa reunión o al menos algún documento de audio o video de las actuaciones grabado en condiciones. Y hay que decir que les honra que hicieran conciertos de tres horas con todo el material que los fans querían escuchar en vivo de nuevo y con los cuatro miembros originales. Volvieron por la pasta, sí, pero se entregaron a fondo.


viernes, 27 de septiembre de 2013

Rainbow - Black Masquerade


Guste o no su música (ya se que suena demencial que haya alguien a quien pueda no gustarle) Ritchie Blackmore es uno de los personajes definitivos del rock. Por todo lo que ha aportado, por su maestría a las seis cuerdas, por haber parido riffs de guitarra tan influyentes que muchos otros han hecho una vida y una carrera gracias a ello, y como no, por su carácter  Un auténtico rebelde como los hay pocos. Nunca me ha gustado criticar decisiones que puedan ser tan cuestionables como la de alguien como Gary Moore cuando se pasó al blues, o Neil Young cuando pasó por esa época en la que grabó de todo menos lo que se esperaba de él o cuando Ritchie abandonó el rock para hacer música renacentista. Criticar a alguien porque haya tomado la determinación de hacer un tipo de música muy diferente es algo que me parece hasta repulsivo, y que nada tiene que ver con el espíritu en que se fundamenta el rock'n'roll. Aunque casi no he escuchado nada de lo que ha hecho en Blackmore's Night, no me atrae para nada, tampoco voy a ir crucificando a alguien que ha hecho tanto por el rock. Me parece que un cambio de orientación de ese tipo muestra más rebeldía e inconformismo que cualquier cosa que hayan hecho los Stones o AC/DC en las últimas décadas, que son dos de mis grupos favoritos y en mi ranking particular están por encima de Deep Purple o Rainbow. Y desde luego que si alguien ya no se siente identificado con el rock es preferible que deje de estirar con total desgana una carrera para hacer algo que realmente le aporte cosas.

Se están editando dvd's de esa época dorada del hard rock, como ese próximo dvd de Deep Purple de la gira de Perfect Strangers, el de Dio que salió no hace mucho y este dvd de la última época de Rainbow. La ecuación Rainbow-Rockpalast-Eagle Rock solo podía dar un resultado tan bueno como es este Black Masquerade, aunque al principio el audio no es gran cosa. Lo cierto es que descontrolé a Rainbow en esa última época y aunque haya escuchado alguna vez Stranger To Us All no es realmente un disco que haya estado muy presente en mi vida. Tenía dudas de que podía dar de si en vivo esa formación de Rainbow pero todo eso acaba al poco de empezar el show, con esa agresiva Spotlight Kid las cosas se ponen en su sitio. El repertorio contenta a los fans de todas las versiones de Rainbow, todas las épocas están representadas y es una maravilla oír tanto material de su primer álbum. Puede resultar un poco raro ver de inicio a Blackmore rodeado de músicos mucho más jóvenes que él pero esa sensación se diluye rápidamente  el grupo es fenomenal y todas las canciones suenan como un tiro. Doogie White no es Dio, ni Grahan Bonnet ni Joe Lynn Turner, pero tiene mucho mérito que hiciera material de todos los cantantes anteriores de Rainbow y cumpliera con creces en todos los casos, incluso en el material de Purple que hicieran originalmente Gillan o Coverdale da la talla, además de que es un tipo que no parece sentirse intimidado por Blackmore. El héroe de las seis cuerdas, por su parte, está a su aire, la mayor parte del tiempo con pinta de estar pensando "¿Y yo que coño estaré haciendo aquí?" pero deslumbrando en todo momento. Una auténtica bestia parda de la guitarra. Ritchie podrá estar más arriba o más abajo en los gustos de cada uno, pero es alguien que ha dignificado el hard rock como pocos y con unos guitarreos que han epatado y seguirán epatando por los siglos de los siglos.


jueves, 26 de septiembre de 2013

Mem Shannon (III) - Spend Some Time With Me (1999)


Mem Shannon ficharía por el sello Shanachie siendo Spend Some Time With Me la primera de las entregas. Los cambios eran evidentes ya desde la portada y el título. Mem quería probar a no incluir la palabra "blues" en el título del disco, lo cual, oyendo el contenido del álbum que había grabado, era más que lógico. Otra novedad importante estaba en el productor, Dennis Walker, quien había trabajado en los discos que lanzaron al estrellato a Robert Cray y que también produjo a Joe Louis Walker y a B.B. King entre otros de los músicos que han sentido que el blues es un género más flexible de lo que muchos creen. También contaría con una banda prácticamente nueva, en la que sólo repetiría de sus anteriores discos Jackie Banks y Chuck Chaplin a las teclas, y tendría el añadido una potente sección de viento que hace que todo suene a gloria. Grabado en Nueva Orleans, como los dos anteriores, Spend Some Time With Me es un disco que define a Mem Shannon a la perfección: sus influencias, su variedad estilística y a dónde quería llevar su música. En el disco no hay nada que recuerde a un blues clásico excepto por algún detalle, aunque su espíritu planee por todas partes, en su guitarra, en las letras, pudiendo ser eso difícil de ver para los aficionados más radicales. Este es un disco soberbio, lleno de vitalidad y entusiasmo, vibrante desde las primeras notas, quizás su mejor trabajo en estudio junto a I'm From Phunkville. Un álbum que muestra a un músico que no se conforma con lo andado y que arriesga con el eclecticismo por bandera, con un trabajo soberbio a la guitarra, cantando con convicción, y que cuenta con letras brillantes por todas partes, que muestran a alguien que es consciente de lo que le rodea a pesar de que su música pudiera parecer orientada a seguidores más inmovilistas. Una grabación que se puede encontrar en los estantes de blues pero que bien podría estar en los de funk o soul.

Algo que siempre agradeceré con respecto a Mem es que conocí su música en orden cronológico. No me pasó lo mismo con Joe Louis Walker, Robert Cray o músicos de otros estilos como Paul Westerberg. Puede ser que por esa circunstancia no disfrute de los primeros discos de Cray o Walker, y en su caso los de The Replacements de la misma forma que discos posteriores de esos artistas. Con Mem Shannon no me pasó eso, y para cuando cayó en mis manos Spend Some Time With Me ya era un fan que sabía de que me encontraba ante alguien que apuntaba muy alto y por eso cuando algo como este disco cayó en mis manos fue muy emocionante ya que veía que todo lo que esperaba de él se cumplía de largo. Un músico ejemplar, sin complejos, consciente del pasado pero sin ser esclavo de él. Que luego alguien con ese talento pueda ser más o menos famoso o conocido es otra cosa.


La primera bomba es Who Are They, funk de alto octanaje que se ha convertido en todo un clásico de su repertorio, un inicio arrollador y espectacular que es sólo un apunte de lo que se viene encima. Crítica social en las letras, sonido alejado del clasicismo con acordes y bajo descomunal, y un solo de saxo de altura a cargo de Jason Mingledorff. 
Con Payin' My Dues hay un acercamiento al rap en la voz de Mem, donde se queja de la idiosincrasia de la vida del músico pero en tono humor con frases tipo "me pagaron con sobre tan delgado que hasta Stevie Wonder podrías ver a través de él" o "el bajista se largó, el saxofonista se puso malo y el batería me robó la furgoneta". Grandes solos de Mem entre la sección de metales en otros de sus clásicos.
Cambio de tercio con Not My Friend, estupendo tema de soul a fuego lento con letras sobre amistad traicionada. Mem no había cantado a ese nivel anteriormente.
Una de las letras más divertidas va con el tema estrella, a mi modo de ver: Don't Talk About My Mama. Inmenso funk con un estelar Mem a la guitarra tanto en los acordes que sobrevuelan durante toda la canción como en el solo final que auna elegancia, técnica, intensidad y espectacularidad a partes iguales. Otro tema arrollador,  irresistible, sacando partido a los metales, que elevan la canción a los altares del funk.
The Last Time I Was Here tiene una orientación diferente, tema intenso con una de las letras más seria de todo el disco, con Mem sacando lo mejor de su talento narrativo con tema de la esclavitud y sus posos actuales, un tema valiente y arriesgado, musicalmente una maravilla.
Temática muy seria también en Pray For The Children que Mem escribió como respuesta a la matanza en la escuela de Columbine. Soul con los metales acentuando las partes más dramáticas.
Dirty Dishes es quizás el tema con un ritmo más trepidante, con Mem aconsejando que cada uno se dedique a lo suyo, se dejen de cotorreos y de críticas destructivas. Cambio de ritmo central con brillante solo de Mem en otro tema de altura.


A Certain Shade Of Blue puede ser la canción más romántica de los que haya grabado Mem, podría pasar por una balada country, no obstante tiene a Dave Easley a la pedal steel guitar. El  escueto solo de Mem con la acústica y cuerdas de nylon es una preciosidad.
Spend Some Time With Me es otro tema con ese funk tan típico en Mem, con una de las letras más sexy de su carrera. Más metales gloriosos, riffs de guitarras adictivos y todo lo que se puede esperar de una fiesta funk como esa.
Mother's Love brilla menos que el resto que el resto del disco, quizás el tema más monótono del álbum, aunque tiene buenos solos de Mingledorff al saxo.
La única versión es Born In This Time, un tema que Mem había oído en los títulos de iniciales de la película Mandingo, cantada por Muddy Waters. En el disco Mem está únicamente acompañado por un clarinete, eso y la orientación del tema le acaba dando la sonoridad más Nueva Orleans de todo el disco, una delicia de canción.
No Such Thing cierra el disco con más funk, otro tema impresionante y otro clásico en sus directos. Parte de los metales son calcados de los de My Humble Opinion del anterior álbum, algo que ya se avisa en los créditos, pero el tema es totalmente diferente, gran epílogo a un disco sensacional y con una declaración de principios tan verdadera y personal como  es: no existe tal cosa como "demasiado funk".

También en 1999 se editó otro disco que contaba con la participación de Mem en un álbum de otro gran músico de la escena de Nueva Orleans, A Jumpin' Somethin' de Chip Wilson. Un trabajo soberbio en homenaje a la música de Duke Ellington con guitarras y otros instrumentos acústicos, entre ellos metales. Mem participa en una versión de Cottofields con un solo acústico maravilloso, otra muestra más de su capacidad a las seis cuerdas.