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lunes, 20 de enero de 2014

Charles Walker & The Dynamites - Love Is Only Everything


Tercer álbum de Charles Walker & The Dinamites, y tercer e inapelable trallazo funk de tomo y lomo. Walker posee en solitario una carrera muy a tener en cuenta, un gran desconocido para el gran público que viene ofreciendo discos fantásticos desde hace ya tiempo, esos buenísimos Leaving This Old Town, Number By Heart y Soul Stirring Thing, que están entre mis discos de cabecera de música con clase, garra y calidad, con Walker imponiendo su ley con una voz prodigiosa en temas que van desde el soul más sedoso al rock más elegante pasando por el blues urbano. Para alguien con la capacidad de encajar su voz en tantos palos diferentes como si tal cosa no tiene que ser muy complicado unirse a una banda tan demoledora como The Dynamites y hacer discos tan impresionantes como Kaboom!, Burn It Down y ahora este Love Is Only Everything.

De la misma forma que los dos anteriores este disco tiene identidad y vida propia, en cierta forma con una orientación más clásica en esta ocasión, pero sin perder su negra y adictiva esencia, con base rítmica hipnótica, metales en ebullición, guitarras y teclados que se unen a la fiesta y un Charles Walker imponente, con un registro tan flexible como poderoso. Después de un tremendo comienzo con So Much More To Do y Wakie Wakie el disco continua con Still Can't Get You Out Of My Heart destilando clase soul. En la balada soul Yours And Mine Walker está acompañado por una de las pocas voces que se le pueden equiparar en la actualidad: Betty LaVette. El tema es una maravilla y aunque se salga un poco de la onda principal de los Dynamites sería absurdo quejarse de una colaboración tan estupenda. Con Love Is Only Everything continua la fiesta funk de alto voltaje y con Keep Close baja el tono pero no la fiebre. En Please Open Up The Door Charles tiene la oportunidad de lucirse de nuevo con otra balada soul de altura y con The Dynamites respaldándole a la perfección.

Un disco ejemplar que demuestra que todavía se puede hacer música sexy y bailable que suene a música real, con una banda repleta de músicos capaces de ofrecer una instrumentación impresionante y contando con uno de los mejores cantantes de esta época, con unas cuantas cosas que enseñar a tanta mediocridad que anda suelta.






jueves, 17 de octubre de 2013

Mem Shannon (VI) - Live, A Night At Tipitina's (2007)


Para su última aventura discográfica (de momento y espero que alguna vez vuelva a sacar algo nuevo), Mem Shannon sacaría este álbum grabado en directo en la mítica sala Tipitina's de su castigada Nueva Orleans. En el show se repasarían parte de sus mejores temas, incluiría un tema nuevo y alguna versión, como I Won't Back Down de Tom Petty. El concierto se grabaría en febrero de 2007, en una época en la que Mem Shannon & The Membership fue reconocida por Offbeat como la mejor banda de blues. El disco fue nominado a mejor álbum de soul y Mem como mejor artista de blues-soul por los Blues Awards. 

En el concierto se sumaria a la Membership una poderosa sección de viento formada por tres saxofonistas: Tim Green y Jason Mingledorff, con los que Mem ya había grabado anteriormente, y Joe Cabral. Seguirían en la banda 'Rhock' Dabon a los teclados y Josh Millingham a la batería, además de Angelo Neocentelli al bajo, que debutaba en un disco con la Membership. Es una delicia escuchar un disco en directo con tan buen sonido y una ejecución musical tan portentosa, que mejora lo que parecía imposible, como es lo mostrado en discos en estudio como Spend Some Time With Me y I'm From Phunkville queda, que precisamente son sus discos más representados en la grabación.

Una fiesta de funk que empieza con cuatro trallazos del calibre de Payin' My Dues, Smell Something, No Religion y Who Are They. Exhibición a todo trapo, la Membership sonando rotunda y a punto de desbocarse por momentos, como en No Religion, y Mem con unos solos de altura, como de costumbre, llenos de intensidad y elegancia. La sección de viento acoplada al máximo. Llegan los momentos más emotivos con All I Have, el único tema nuevo, escrito acerca de los efectos del Katrina en Nueva Orleans (que tuvo un tremendo impacto en la vida de Mem y parte de su banda, prácticamente lo perdieron todo), que es por supuesto un tema lleno de dolor, pero también de belleza. Tiene un solo de Tim Green con un conn-o-sax, que según dice Mem es un instrumento raro de encontrar y más raro aún de encontrarlo en grabaciones. Le sigue una fenomenal versión del I Won't Back Down de Tom Petty (que tiene una letra que podría haberse escrito por una tragedia como el Katrina), muy grande Millingham a la batería. Continúa en otro tono más bullicioso No Such Thing, otro tema que es perfecto para el directo. Después llega el soul agrio con Forget About Me y un fin de ceremonia con dos temas de casi 25 minutos entre los dos que empieza con el Voo Doo de sus paisanos Neville Brothers, una versión instrumentalmente muy fuerte y que es un clásico de sus directos desde hacía mucho tiempo, y para cerrar el disco la tremenda Phunkville, un tema que hace parar el tiempo, realmente escuchar algo así hace que te olvides de todo lo demás y te importe muy poco cualquier otra cosa.

Se sacó un ep de adelanto para el festival de jazz de Nueva Orleans con dos temas que se descartaron: una versión de Black Cat Bone, tan o más funky aún que la de Albert Collins, y su balada soul Not My Friend. En 2008 sacaría su última grabación de estudio hasta la fecha, que se editaría directamente para descarga, Goodbye Mr. President, en la que dedica una "cariñosa" despedida al anterior presidente norteamericano, otra gran e inspirada canción.

También por esa época dos novelas diferentes hacían mención a Mem Shannon, precisamente dos de terror: Bad Moon Rising de Jonathan Maberry y Fat White Vampire Blues de Andrew Fox. Y asimismo es de destacar, como no, su participación en el segundo episodio de la segunda temporada de la sensacional Treme, en un episodio llamado casualmente Everything I Do Gonh Be Funky, como si extrañara que Mem Shannon y el funk como concepto fueran juntos.





jueves, 10 de octubre de 2013

Mem Shannon (V) - I'm From Phunkville (2005)


Nuevo cambio de sello discográfico para el que fue su quinto y hasta el momento último cd de estudio, grabado para Northern Blues y producido por el propio Mem Shannon, y de nuevo grabado en Nueva Orleans, rodeado de amigo que colaboran en el disco, caso de Trombone Shorty, Billy Martin o Tyrone Pollard que, como dicen los créditos del disco, hizo aparición porque era domingo, no había partido de los Saints de Nueva Orleans y no tenía nada mejor que hacer. Antes de la grabación Mem había dejado de nuevo constancia de sus habilidades guitarreras otra vez con su amigo Chip Wilson en su cd Mostly Blue. Esta vez Mem coge la eléctrica en el blues lento Attitude Rules, otro tema que es para algo más que para completistas, de hecho todo el disco es fenomenal, con un sonido tan natural que es difícil de creer. Chip Wilson, otro músico con tanta calidad como eclecticismo.


Para I'm From Phunkville en la banda seguían 'Rhock' Dabon a las teclas y Doug Belote a la batería, que se reparte el trabajo casi al 50 por ciento con Josh Millingam, que ya se quedaría con el puesto en la Membership, y al bajo Ian Michael. Todos forman una banda de ensueño y todos aportan lo suyo para que este cd tenga un sonido tan conjuntado dentro de todo el abanico de estilos que contiene, donde Mem continua epatando con un trabajo impresionante a las guitarras, que por su habilidad, intensidad y sentimiento, desde el inicio hasta el final, es un monumento a la guitarra, con sentidas acústicas, eléctricas cristalinas y otras más distorsionadas. El disco es largo y denso, repleto de canciones espléndidas, con todos los palos conocidos de sus discos anteriores e incluso llevando al límite su sonido, en el que su voz le da una cualidad muy cercana e intimista a ratos y en otros aporta humor sin dejar de ser convincente.


Gran comienzo con The Reason, funk pegadizo con coros de Tyrone Pollard. Destacan los metales y la percusión de Billy Martin (de Medeski, Martin & Wood). Inspiradas letras sobre todo lo que nos puede tocar las narices alguna vez, políticos incluidos. "¿Por qué me haces escribir esta canción?"


Swing Tiger Swing es sobre uno de los ídolos deportivos de Mem, Tiger Woods, aunque el tema es, claro, anterior a todas las polémicas de Woods. Musicalmente una fiesta muy a lo Nueva Orleans, con ese ritmo de batería y esos metales tan de allí, entre ellos Trombone Shorty.
Perfect World, agria balada soul con Mem de nuevo con la acústica y con Rhock Dabon destacando con las teclas.


El tema más impresionante, no sólo del disco, también de su carrera en general, es Phunkville. Funk lento de alta escuela, arrollador y adictivo. Un prodigio de 10 minutos que podría servir para definir el estilo de Mem, tanto con la guitarra, a la voz y con unas letras que relatan "un sitio en mi imaginación, donde no se permite a nadie estar quieto y donde si no te mueves te pueden llevar a la cárcel". Exhibición de Mem en unos solos con la eléctrica con un punto de distorsión. Uno podría vivir en un sitio como Phunkville de por vida.
I'll Kiss A Pitbull empieza como otra balada soul, pero al poco se destapa como uno de los temas funk más traviesos y divertidos de toda su discografía.
Más soul con Battle Ground, un emotivo tema sobre superar adversidades, con un estupendo solo de saxo.
The Lights Of Caracas es un instrumental jazzy, brillante Mem con la acústica y la eléctrica, dando cuenta de toda su delicadeza y destreza, y también vuelve a destacar Dabon con las teclas.
Sweet Potato es, sorpresa, un tema a medio camino entre el blues y el jazz, con Mem de nuevo mostrando su calidad guitarrera.


Más blues con otro de sus mejores y más impresionantes temas, No Religion. Mem tirándose al barro con solos de guitarra más sucios y agresivos. Otro punto álgido de su carrera y de los mejores blues de los últimos tiempos. Tanto Sweet Potato y No Religion son los temas más blues que hizo desde su segundo álbum.
Forget About Me es otro soberbio tema, elegancia soul y Mem en una de sus mejores letras, narración muy emotiva sobre almas perdidas. 
Se atreve a llevar a su terreno Eleanor Rigby de los Beatles, aunque musicalmente tiene muy poco que ver con el original. Ritmo hipnótico y solo de saxo de Jason Mingledorff que precede un final poco común.


Ignant Stick, otro gran tema, funk muy original con un Mem aconsejando a jefes y políticos a ir por el buen camino a no ser que quieran recibir su merecido. Hay tanta gente a la que ponerle un tema como este.
Termina su disco en estudio más largo, casi 70 minutos, con una fiesta del calibre de We Going. Funk con grandes guitarras solistas y rítmicas, metales y líneas de bajo geniales. Uno de los temas con los que solía abrir sus conciertos de esa época, y es que We Going vale para cualquier cosa, una juerga musical repleta de elegancia, ritmo y swing.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Mem Shannon (IV) - Memphis In The Morning (2001)


Segunda y última entrega de Mem Shannon para Shanachie Records, de nuevo con Dennis Walker produciendo, aunque esta vez Mem no tendría la ventaja de jugar en casa, la grabación se llevó a cabo en los Ardent Studios de Memphis. Hay novedades con respecto a la banda anterior, para este disco le acompañan Joe Sherman al bajo, Doug Belote a la batería y Robert "Rhock" Dabon a las teclas, convirtiéndose los dos últimos en piezas importante de su banda durante muchos años. Además está el añadido siempre fabuloso de la inclusión de los míticos Memphis Horns, que también le acompañarían en algún concierto poco después de salir el disco. El disco sigue los parámetros del anterior Spend Some Time With Me, con una producción robusta y una gran variedad, tanto en lo musical como en las letras. De nuevo no se puede encontrar prácticamente nada parecido a un blues clásico, pero no cabe duda de que la voz, la guitarra, las letras, todo, viene de alguien que lleva el blues en el alma.


Con Drowning On My Feet arranca el disco. Puro soul en ebullición con gloriosa sección de metales a cargo de Andrew Love y Wayne Jackson. Voz profunda de y solo de guitarra de altura de Mem, que también sabe usar los silencios al nivel de los más grandes. 
Sigue la única versión del disco, Why I Sing The Blues de B.B. King. Pletórico. Aparte del inicio y el final del tema el resto es cercano al original, pero es que hacer esa mítica canción y obviar el ritmo, el bajo que tenía, sería absurdo. Otro solo enorme de Mem que también canta con convicción, y es que de las canciones de B.B. esta tal vez sea una de las que tiene unas letras que encajan absolutamente con su propio estilo de escribir, combinando brillantemente crítica social y humor al mismo tiempo.
Memphis In The Morning, sofisticado cruce de soul y blues lento, tal vez de lo menos inspirado del disco pero con buenos metales y solos.



S.U.V. no es sólo el tema más conocido del álbum, es también de lo mejor que haya hecho nunca Mem. Monumental y original temazo sobre "esos S.O.B.'s en sus S.U.V.'s". Letra genial, ritmo funk imparable y solo impresionante final de Mem. Alta escuela, clase y fiesta funk a partes iguales. Canción nominada a los Blues Music Awards.
Más funk, aunque algo más contenido con Invisible Man, en el estribillo aumenta la pegada bajo el mismo ritmo. Un tema instrumentalmente soberbio.
Tired Arms, maravilla cercana a los parámetros del country. Relato conmovedor y cercano con las elegantísimas y sentidas teclas de Rhock Dabon. Belleza en toda su extensión.



I Smell Something es más funk marca Mem Shannon y otro de sus clásicos en vivo, otra reivindicación sobre su música favorita, lo cual nunca está de más, y con los Memphis Horns caldeando el ambiente.
You Belong To Him es Mem únicamente cantando, que no es poco, y respaldado por las teclas de Dabon. En teoría tuvo que haberse grabado con guitarra acústica, y siendo eso una pena la canción es lo suficientemente buena.
Funk con toque jazzy y con teclados predominantes en I Love The Way You Love, un tema algo más discreto que el resto del material.
Unconditional Love es más funk contenido con mayor empuje en los estribillos, otra de las maravillas del disco con solos extraordinarios de Mem.



Shake Up The Floor es otra juerga funk con guitarras rítmicas hipnóticas y base rítmica tremenda. Un tema fuerte con Mem muy inspirado vocalmente.
Doing The Best That I Can finaliza el disco de forma fenomenal, con funk por todo lo alto y declaración de principios por parte de Mem en las letras. Más solos apabullantes, base rítmica sólida y metales que se unen a la fiesta, glorioso.


jueves, 26 de septiembre de 2013

Mem Shannon (III) - Spend Some Time With Me (1999)


Mem Shannon ficharía por el sello Shanachie siendo Spend Some Time With Me la primera de las entregas. Los cambios eran evidentes ya desde la portada y el título. Mem quería probar a no incluir la palabra "blues" en el título del disco, lo cual, oyendo el contenido del álbum que había grabado, era más que lógico. Otra novedad importante estaba en el productor, Dennis Walker, quien había trabajado en los discos que lanzaron al estrellato a Robert Cray y que también produjo a Joe Louis Walker y a B.B. King entre otros de los músicos que han sentido que el blues es un género más flexible de lo que muchos creen. También contaría con una banda prácticamente nueva, en la que sólo repetiría de sus anteriores discos Jackie Banks y Chuck Chaplin a las teclas, y tendría el añadido una potente sección de viento que hace que todo suene a gloria. Grabado en Nueva Orleans, como los dos anteriores, Spend Some Time With Me es un disco que define a Mem Shannon a la perfección: sus influencias, su variedad estilística y a dónde quería llevar su música. En el disco no hay nada que recuerde a un blues clásico excepto por algún detalle, aunque su espíritu planee por todas partes, en su guitarra, en las letras, pudiendo ser eso difícil de ver para los aficionados más radicales. Este es un disco soberbio, lleno de vitalidad y entusiasmo, vibrante desde las primeras notas, quizás su mejor trabajo en estudio junto a I'm From Phunkville. Un álbum que muestra a un músico que no se conforma con lo andado y que arriesga con el eclecticismo por bandera, con un trabajo soberbio a la guitarra, cantando con convicción, y que cuenta con letras brillantes por todas partes, que muestran a alguien que es consciente de lo que le rodea a pesar de que su música pudiera parecer orientada a seguidores más inmovilistas. Una grabación que se puede encontrar en los estantes de blues pero que bien podría estar en los de funk o soul.

Algo que siempre agradeceré con respecto a Mem es que conocí su música en orden cronológico. No me pasó lo mismo con Joe Louis Walker, Robert Cray o músicos de otros estilos como Paul Westerberg. Puede ser que por esa circunstancia no disfrute de los primeros discos de Cray o Walker, y en su caso los de The Replacements de la misma forma que discos posteriores de esos artistas. Con Mem Shannon no me pasó eso, y para cuando cayó en mis manos Spend Some Time With Me ya era un fan que sabía de que me encontraba ante alguien que apuntaba muy alto y por eso cuando algo como este disco cayó en mis manos fue muy emocionante ya que veía que todo lo que esperaba de él se cumplía de largo. Un músico ejemplar, sin complejos, consciente del pasado pero sin ser esclavo de él. Que luego alguien con ese talento pueda ser más o menos famoso o conocido es otra cosa.


La primera bomba es Who Are They, funk de alto octanaje que se ha convertido en todo un clásico de su repertorio, un inicio arrollador y espectacular que es sólo un apunte de lo que se viene encima. Crítica social en las letras, sonido alejado del clasicismo con acordes y bajo descomunal, y un solo de saxo de altura a cargo de Jason Mingledorff. 
Con Payin' My Dues hay un acercamiento al rap en la voz de Mem, donde se queja de la idiosincrasia de la vida del músico pero en tono humor con frases tipo "me pagaron con sobre tan delgado que hasta Stevie Wonder podrías ver a través de él" o "el bajista se largó, el saxofonista se puso malo y el batería me robó la furgoneta". Grandes solos de Mem entre la sección de metales en otros de sus clásicos.
Cambio de tercio con Not My Friend, estupendo tema de soul a fuego lento con letras sobre amistad traicionada. Mem no había cantado a ese nivel anteriormente.
Una de las letras más divertidas va con el tema estrella, a mi modo de ver: Don't Talk About My Mama. Inmenso funk con un estelar Mem a la guitarra tanto en los acordes que sobrevuelan durante toda la canción como en el solo final que auna elegancia, técnica, intensidad y espectacularidad a partes iguales. Otro tema arrollador,  irresistible, sacando partido a los metales, que elevan la canción a los altares del funk.
The Last Time I Was Here tiene una orientación diferente, tema intenso con una de las letras más seria de todo el disco, con Mem sacando lo mejor de su talento narrativo con tema de la esclavitud y sus posos actuales, un tema valiente y arriesgado, musicalmente una maravilla.
Temática muy seria también en Pray For The Children que Mem escribió como respuesta a la matanza en la escuela de Columbine. Soul con los metales acentuando las partes más dramáticas.
Dirty Dishes es quizás el tema con un ritmo más trepidante, con Mem aconsejando que cada uno se dedique a lo suyo, se dejen de cotorreos y de críticas destructivas. Cambio de ritmo central con brillante solo de Mem en otro tema de altura.


A Certain Shade Of Blue puede ser la canción más romántica de los que haya grabado Mem, podría pasar por una balada country, no obstante tiene a Dave Easley a la pedal steel guitar. El  escueto solo de Mem con la acústica y cuerdas de nylon es una preciosidad.
Spend Some Time With Me es otro tema con ese funk tan típico en Mem, con una de las letras más sexy de su carrera. Más metales gloriosos, riffs de guitarras adictivos y todo lo que se puede esperar de una fiesta funk como esa.
Mother's Love brilla menos que el resto que el resto del disco, quizás el tema más monótono del álbum, aunque tiene buenos solos de Mingledorff al saxo.
La única versión es Born In This Time, un tema que Mem había oído en los títulos de iniciales de la película Mandingo, cantada por Muddy Waters. En el disco Mem está únicamente acompañado por un clarinete, eso y la orientación del tema le acaba dando la sonoridad más Nueva Orleans de todo el disco, una delicia de canción.
No Such Thing cierra el disco con más funk, otro tema impresionante y otro clásico en sus directos. Parte de los metales son calcados de los de My Humble Opinion del anterior álbum, algo que ya se avisa en los créditos, pero el tema es totalmente diferente, gran epílogo a un disco sensacional y con una declaración de principios tan verdadera y personal como  es: no existe tal cosa como "demasiado funk".

También en 1999 se editó otro disco que contaba con la participación de Mem en un álbum de otro gran músico de la escena de Nueva Orleans, A Jumpin' Somethin' de Chip Wilson. Un trabajo soberbio en homenaje a la música de Duke Ellington con guitarras y otros instrumentos acústicos, entre ellos metales. Mem participa en una versión de Cottofields con un solo acústico maravilloso, otra muestra más de su capacidad a las seis cuerdas.



jueves, 19 de septiembre de 2013

Mem Shannon (II) - 2nd Blues Album (1997)


En vista de la buena recepción que tuvo en general A Cab Driver's Blues (que le sirvió para recibir una nominación a los W.C. Handy Blues Awards como mejor nuevo artista de 1996) y de que su agenda de conciertos se iba incrementando Mem Shannon decidió dejar de lado su trabajo como taxista en 1996 para así dedicarse más plenamente a la música. 2nd Blues Album es el segundo y último álbum de Mem Shannon para la compañía discográfica de las cajas de cd’s verdes, Rykodisc. Producido de nuevo por Mark Bingham, que se ocupa también del bajo en Charity, este segundo trabajo tiene quizás una producción algo más elaborada que la de su anterior trabajo, aunque en ocasiones el sonido sea algo opaco. Ya sin conversaciones grabadas en recorridos nocturnos en taxi, a Mem le acompañan prácticamente los mismos músicos que en su primer disco, excepto por el batería, de la que se ocupa en casi todo el disco Jeffrey “Jelly Bean” Alexander. Este es un trabajo más abierto musicalmente que el anterior, todavía alejado de lo que llegaría a ofrecer Mem en sus siguientes grabaciones pero disfrutable, y de nuevo con todos los temas compuestos por él mismo, algo nada habitual en discos de blues. Las letras continúan a partes iguales con la crítica social y experiencias personales con toques de humor como base, alejado de la temática más fantasiosa de parte de la música de Nueva Orleans.


El disco se inicia con Wrong People In Charge, funk-rock con adornos de las guitarras más rockeras de Mem y con unas letras llenas de ira contra el sistema.
Old Men es puro soul de Nueva Orleans, un gran tema, muy bien arropado por teclados y piano, y con un buen solo final de Mem. Estupendas letras sobre la tercera edad.
Funk de perfil bajo en Charity, guitarras distorsionadas y saxos arropando este tema sobre un hospital gratuito de Nueva Orleans, con la batería de James Varnando marcando el ritmo, lento pero adicitivo.
Más funk con Say That Then, con mayor ritmo, saxo doblado y con unos teclados que recuerdan a Stevie Wonder. Letras sobre la timidez y la inseguridad. De lo mejor del disco.
One Thin Dime, el tema más complejo del álbum. Inclasificable, un tema conmovedor ante el que es muy difícil quedarte igual. Con toda clase de guitarras y Mem muy emotivo en una narración sobre desdichados. La letra, el tono de la canción, la voz de Mem, todo encaja perfectamente, y además cuenta con un solo de guitarra acústica maravilloso, una de esas perlas que deja de vez en cuando.
La carga emocional se rebaja con Mirror Mirror, quizás la canción más discreta de la colección.
My Humble Opinion, mucho más funk, uno de los mejores y más fuertes que haya hecho Mem, estupendos riffs y un solo apabullante al final. Uno de los típicos alegatos de Mem a favor del funk.
Down Broke cuenta sólo con las guitarras de Mem y su voz, tema blues de ambientación jazz con Mem brillando con unos solos muy clásicos y muy elegantes, con Mem cargando contra su anterior oficio.
Otro blues, muy jondo, casi a lo John Lee Hooker, es Do You ‘Yuh’ What I Say, con fenomenales solos de Mem, ya sea con la acústica o con la eléctrica, y con Lance Ellis al saxo, no obstante con las letras más flojas de todo el disco, intencionadamente o no.
Con Mr. Blues vuelve el funk, buena introducción y duelo final entre la guitarra de Mem y el saxo de Tim Green.
Para terminar The Blues Is Back, de nuevo en solitario y en una onda cercana a Down Broke, pero algo más monótono.


También en 1997 Mem participó en un homenaje a Muddy Waters que se llevó a cabo en el Kennedy Center de Washington. El evento contaría con gente de la talla de Buddy Guy, John Hiatt, Koko Taylor, Peter Wolf o Chalie Musselwhite, también con artistas menos populares como Phoebe Snow o Nick Gravenites. Un buen tributo a uno de los personajes más grandes e inspiradores del blues. Gypsy Woman es la canción incluida de Mem Shannon, brillante aunque muy respetuosa, voz y guitarra a gran altura. El concierto se editaría tanto en audio como en video.



domingo, 15 de septiembre de 2013

Mem Shannon (I) - A Cab Driver's Blues (1995)


Los que somos melómanos de verdad, que cada vez quedamos menos, a veces salíamos de caza y nos arriesgábamos a comprar discos sin saber muy bien que te ibas a encontrar al poner en el equipo el artefacto sonoro que habías adquirido. Eso ahora es prácticamente imposible. Los que no vivimos en una ciudad tipo Barcelona o Madrid cada vez tenemos menos oportunidades de meternos en alguna buena tienda de discos a la aventura y muchos dirían que es que ni falta que hace. Ahora, cuando ha salido algún disco el que no lo ha escuchado todas las veces posibles o se lo ha descargado es porque no ha querido, y eso la gente que aún compra discos, si es que se lo pueden permitir. Ese ejercicio arriesgado de comprar algo sin tener muchas referencias claro que algunas veces suponía decepciones que con el paso del tiempo acababan en tiendas de segunda mano, pero también hay muchas sorpresas fenomenales. 

Entre mediados y finales de los 90's salió un buen ramillete de músicos más o menos cercanos al blues que supusieron una bocanada de aire fresco al género, aunque pocos de ellos hayan llegado a tener la notoriedad de bluesmen o músicos de esa onda de décadas anteriores. Pero lo que aportaron y en algunos casos siguen aportando gente como Larry Garner, Corey Harris, Shemekia Copeland, Alvin Youngblood Hart, Deborah Coleman o Mem Shannon supuso algo muy grande para muchos aficionados. Significó que había continuidad para un género que se había estancado en cierta manera. Desde Robert Cray o Joe Louis Walker todos los bluesmen que iban saliendo, aunque muchos de ellos eran tan buenos como Lurrie Bell o Big Time Sarah, repetían clichés antiguos, con mayor o menor acierto, y se echaba en falta gente que tuviera una perspectiva más acorde con los tiempos que se vivían. Así que me encontraba en una tienda madrileña y en la sección de blues me encontré con este cd, el nombre me sonaba de haber visto alguna buena reseña en Living Blues o revista similar. Entre los discos que vi ese día en los estantes no había mucho más que me llamara la atención especialmente y además este disco me llamó atrajo por la portada, y es que muchas veces hasta la música te entra primero por los ojos, algo que es muy difícil de explicar a alguien que sólo conoce la música por archivos de ordenador. El diseño gráfico también tiene su importancia, y este disco, con esa portada y el libreto parece que te va preparando para escuchar algo interesante.

En mi caso descubrir este disco y a Mem Shannon fue algo muy grande en su momento, Mem es uno de mis músicos favoritos y uno de los que más he escuchado en los últimos 15 años, alguien que me ha hecho contactar con gente de cualquier sitio por encontrar cualquier grabación de sus conciertos, aunque también me ha hecho ver el lado negativo de la escena musical reciente. Ya no importa nunca más el talento que pueda tener alguien, es muy difícil poder costearse la grabación y la edición de nuevos discos y para músicos norteamericanos cruzar el charco y salir de gira por Europa es muy complicado, ya nada tiene que ver con otras épocas, cuando teníamos de gira por España a músicos muy minoritarios. Décadas atrás músicos que estaban fuera de los parámetros más comerciales podían vivir de su música, editando discos regularmente, ahora algo así es imposible. Un ejemplo que ilustra un caso como este es el Crossroads Guitar Festival que organiza cada cierto tiempo Eric Clapton. A excepción de Gary Clark Jr. no hay otros músicos de blues de generaciones posteriores a Robert Cray en el cartel de ese festival año tras año, lo cual no es una anécdota, es bastante significativo del panorama general. Por eso me hace gracia leer a cierto tipo de músicos, con mayor o menor fama, que hablan de que el blues está muerto, ellos tampoco es que estén ayudando a que tenga algo más de vida, como si pasó tiempo atrás. De la misma manera que en los 60's ese tipo de gente apoyaban e impulsaban a bluesmen semidesconocidos, eso es algo que ahora no pasa, lamentablemente. El caso es que Mem Shannon desde 2005 no ha vuelto a sacar disco en estudio, su último cd fue su directo de 2007 y lo último que comercializó fue el tema Goodbye Mr. President (Time For You To Go) en 2008, que se sacó exclusivamente para su venta por descarga. Él sigue haciendo conciertos regularmente, apareciendo casi todos los años en el festival de jazz de Nueva Orleans, también apareció en uno de los episodios de la segunda temporada de la extraordinaria serie de la HBO, Treme. Duele que un músico tan personal y tan brillante no pueda tener una carrera discográfica acorde a su categoría, debido principalmente a que la industria musical ha cambiado de forma tan drástica en las últimas décadas. Un creador de canciones muy original, temas en la que se aúnan partes instrumentales ingeniosas y letras originales que hacen ver que estás escuchando a alguien con los pies en el suelo, y además alguien con su propia estilo de tocar la guitarra. 

Antes de grabar este album Mem estaba trabajando de taxista. Su familia, que había perdido a su padre, tenía que salir adelante y Mem tuvo que dejar momentáneamente sus sueños musicales para dedicarse a un trabajo con el que pudiera ayudar a su familia. Pero siempre llevaba una guitarra acústica en el taxi y aprovechaba para tocar en los ratos muertos. Él había empezado a interesarse por la música aprendiendo a tocar el clarinete para después pasarse a la guitarra después de ver a B.B. King en la tele. A principios de los 90's comenzó a involucrarse más con la música sin olvidarse de su trabajo nocturno en el taxi por el French Quarter de su ciudad natal. Al principio no se planteaba la idea de cantar, no se sentía muy cómodo y a él lo que le gustaba era tocar la guitarra, pero decidió seguir los consejos que le decían que por muy buena que pudiera ser su música tenía que cantar para atraer más al público. Su voz nasal y profunda, con un gran fraseo encajan de maravilla con sus ritmos funkys, y en su primer disco también se le puede escuchar hablando en algunas de las canciones. Su banda, llamada The Membership, incluía durante los primeros tiempos a gente como Peter Carter al bajo y a Lance Ellis y Tim Green a los saxos. El estilo musical de Mem no guarda muchos paralelismos con el sonido más típico de Nueva Orleans o con ciertos tipos de blues. No es alguien que recurra a cosas Sweet Home Chicago o Got My Mojo Working, algo así no tiene cabida en su repertorio, y tampoco variantes del blues como el shuffle, que considera un recurso demasiado fácil. En toda su discografía se ve un deseo de hacer las cosas a su estilo, y si bien es cierto que en su primer disco hay algunos blues muy clásicos también se adivina por otro tipo de temas cual podía ser el camino que iba a seguir, alejado de los tópicos del blues, siguiendo el camino marcado por gente como Walter Wolfman Washington, pero con su propia personalidad. Como guitarrista es realmente completo. Sus solos, tocados con limpieza absoluta, haciendo un buen uso de los silencios y sabiendo subir y bajar la tensión apropiadamente, no son lo único interesante en su estilo. Es un gustazo tan solo prestar atención a oír sus ritmos durante toda la canción, especialmente en las más orientadas al funk, su inventiva es algo a tener muy en cuenta, como sus incursiones con la acústica, escasas pero espléndidas.



Para el disco, producido por Mark Bingham para Rikodisc, a Mem se le ocurrió la idea de incluir como hilo conductor entre las canciones grabaciones de conversaciones con los clientes mientras estaba trabajando con su taxi. No es muy difícil imaginar que tipo de clientes se puede encontrar un taxista en la noche de una ciudad como Nueva Orleans: juerguistas, prostitutas, turistas y demás. Un disco tan particular hizo que ciertos medios lo resaltaran por su originalidad, llegando Mem a aparecer en reportajes de la televisión norteamericana hablando de su disco mientras trabajaba en el taxi. Algunas de la conversaciones son hilarantes, en una de ellas un cliente le pregunta a Mem si no le va a descontar algo por el mal trato que presuntamente estaba recibiendo. De todas formas el disco también tendría otra edición que no incluyó la mayor parte de las conversaciones del taxi.

El primer tema es Play The Guitar Son, una carta de presentación inmejorable, un blues lento con partes formidables de guitarra acústica en la primera mitad del tema y con la eléctrica en la sección final. Desde este mismo tema ya se puede apreciar una de las particularidades de su música: la importancia de las letras. Mem tiene mucho de narrador en bastantes de sus canciones, que en mayor parte son un fiel reflejo de sus experiencias y de cosas que oía en su día a día en el trabajo. Nada de adaptar temas clásicos oídos hasta la saciedad. Sigue You Ain't Nothin' Nice, donde muestra un tipo de influencias más funk, con toques a lo Kool & The Gang, un tema tan bueno como corto, tal vez con unos arreglos que se alejan del tono general del disco y con Tim Green al saxo. My Baby's Been Watching T.V. es otro blues lento muy buen empacado, también conocido como The Ophra Song, en la que habla del factor televisión en una relación de pareja. También hay mucho blues en My And My Bed, un tema de influencias jazzy y uno de mis preferidos del disco, con el insomnio como protagonista, con buenos solos de Lance Ellis al saxo y Mem tocando los solos más jazzisticos del disco. Taxicab Driver es funk elegante y contagioso, con Mem contando su historia personal de blueman-taxista con ciertas dosis de humor, el problema es que los metales son sintéticos, una lástima, seguramente de haber dispuesto de un presupuesto mayor se hubieran podido incluir una sección de vientos de verdad en todo el disco. Una de mis preferidas es One Hot Night, un tema muy difícil de clasificar, con Mem en solitario relatando un plan de robo llevado por alguien que necesita sacar adelante a su familia, las guitarras son soberbias, con sólo su voz y su guitarra ambienta un tema magistralmente, una canción única en su repertorio que Mem sabe ir llevando emocionalmente durante todo el tema. Cambio de humor con The Boogie Man, otra brillante muestra de ese funk marca de la casa, con unas estupendas guitarras y sección rítmica que te impiden permanecer impasible ante lo que estás escuchando. Maxine es quizás el blues más clásico de todo el disco, con un buen solo de guitarra y harmónicas. Got To Go, de nuevo con el funk por bandera, quizás el tema más cercano al sonido Nueva Orleans, con ese ritmo de batería tan habitual en tanta de su música, también se echa en falta metales de verdad en la parte final, y cierra el disco If This Ain't The Blues, de nuevo otro blues, esta vez con buena pero reducida sección de metales, donde Mem da muestras de su sentido del humor con la letra más divertida del disco junto con con My Baby's Been Watching T.V., un gran tema con buenas guitarras, con ese estilo limpio e impecable tan deudor de uno de sus ídolos, B.B. King, pero con su propio y personalísimo toque.


domingo, 4 de agosto de 2013

Walter Wolfman Washington - Out Of The Dark



Siendo un músico que podría parecer de perfil bajo The Wolfman tiene una concepción musical y unos discos extraordinarios. Su voz y su guitarra no se suelen destacar por los aficionados al blues, pero su música es como el tábaco, con muy poco ya se te hace difícil dejarla. Tanto a la voz como a la guitarra seguramente no mucha gente le pondría por delante de tantas leyendas, pero con lo que tiene le sobra para adueñarse del blues, sin olvidarse de esas baladas de soul que son pura seda, de su poderoso funk y de lo que haga falta, Nueva Orleans por todos los poros de su piel, respaldado por metales gloriosos y una sección rítmica vigorosa y precisa.

Como tantos otros estandartes de la música negra fuera de la onda Billboard su carrera discográfica ha tenido un bajón considerable, su último cd es de 2008, el buenísimo Doin' The Funky Thing, pero su actividad en directo no decae, y con sus Roadmasters sigue apabullando allá donde vaya. Sólo pude verle una vez en vivo hace ya sus años en un festival de blues de San Fernando. Fue una pena que casi arruinaran el concierto con un sonido con el que parecían estar comprobando la resistencia del equipo, pero el repertorio fue tan bestial, con todos sus mejores temas, una auténtica fiesta de inicio.

Sus discos aguantan estupendamente el paso del tiempo y aunque adoro Sada, puede ser porque de esa forma descubrí su música, Out Of The Dark puede ser mi disco favorito de Walter Wolfman Washington. Ese incio con You Can Stay But The Noise Must Go es funk en estado puro y sólo un anticipo de lo que se viene encima. El único respiro viene con esa balada soul tan intensa, con un crescendo y una emoción desbordante, Out Of The Dark. El resto es pura fiesta para todos los que estamos enganchados a músicos tan inclasificables y personales como The Wolfman.