domingo, 7 de julio de 2013

Etta James - Love's Been Rough On Me


Volver a escuchar Love's Been Rough On Me una vez más es como volver a descubrir que es lo que hace de la música algo tan grande, que te llega al alma, que te conmueve. Decir que es de lo mejor que hizo Etta  en toda su carrera es decir poco. Que haya existido alguien que haya ofrecido vocalmente una aportación como la de Etta es una bendición. Poderío, calidad, sentimiento, pasión, actitud. Todo. Pocas voces más expresivas y más cálidas se pueden encontrar. Alguien que se "atrevió" a recrear a toda una Billie Holiday en Mistery Lady y no sólo salió airosa precisamente, es que consiguió estar a la altura de un mito como Holiday, algo así ya indica que eso lo de los retos eran pan comido para ella. Como tantos otros enormes cantantes del nivel de Ray Charles, Solomon Burke o B.B. King, Etta era capaz de coger canciones de cualquier estilo y salir vencedora, ya fuera música negra o no. Love's Been Rough On Me es una colección de temas procedentes en su mayoría del country, además de algún tema propio y una versión de Otis Redding. Hacer todos esos temas suyos, en ese estilo que tiene tanto de blues como de soul, funk y rock, y que todo suene a gloria no tiene que ser fácil a menos que se tenga tanto talento, y además si se cuenta en la producción del disco con la clase que sólo puede dar alguien como Barry Beckett no es extraño que sea un disco que se puede escuchar tantas veces y que te siga emocionando como la primera vez. 

Etta fue una precursora. Nacer mulata en una época como la suya y haber llegado hasta donde llegó artísticamente es algo que demuestra que no existen los límites y que hay pocas cosas imposibles. Mujer en un mundo como el de la música, dominado por hombres; ni negra, ni blanca, y además feminista. Si como dijo B.B. King, que ser bluesman era como ser negro dos veces, ¿qué supondría ser todo lo que era Etta en los inicios de su carrera en los 50's? Una gran mujer que no mereció que cuando Obama llegó a la presidencia fuera la edulcorada y artificial Beyoncé quien cantara su At Last para el presidente americano, no es raro que sintiera que le habían robado algo, hizo bien burlándose de Obama y Beyoncé, y es que Etta tuvo carácter hasta el día que dejó este mundo.

The Decemberists - The Hazards Of Love, de locos


Inclasificables, geniales, pretenciosos, ida de olla total o tomadura de pelo. Cualquier cosa valdría para catalogar este extraño e impresionante disco que hicieron The Decemberists en 2009. Supongo que tirar hacia lo positivo o lo negativo es una cuestión de estado de ánimo, puedo entender perfectamente que algo así no entre a alguien que pueda disfrutar de lo que hacen The Decemberists en sus momentos más "normales", pero después de mi primera escucha yo ya me enamoré de este disco. Hasta entonces sólo había escuchado su último álbum, The King Is Dead, y no sabía que lo que iba a encontrarme en The Hazards Of Love pudiera epatarme de esa manera. A esta obra se le puede llamar disco conceptual, opera-pop-folk-rock-progresiva o quien sabe, pero lo que si que tengo claro es la grandeza de este maremagnum musical que sirve para contar la trágica historia de amor entre mujer y mutante. A priori se podría imaginar un tipo de música muy diferente para algo así, pero después de escuchar este disco no imagino una música mejor para una historía tan alucinada. No me extraña que participe el marciano de Jim James (My Morning Jacket) con su fantástica voz de algún planeta de otra dimensión. Desafortunadamente no siempre la ciencia ficción ha sido tratada con acierto en el rock y desde luego que no me esperaba que un grupo como The Decemberists pudieran concebir música y letras que pudieran ser al mismo tiempo tan valiosas por si mismas y también parte de algo como The Hazards Of Love. Riesgo y belleza, calidad y valentía, lisergia y clasicismo. Colin Meloy me ha ganado, totalmente. Pegar un patinazo con este material entre manos no hubiera sido difícil. Este disco define a Meloy como un músico genial e inconformista, algo muy difícil de ver todos los días.

viernes, 5 de julio de 2013

El renacimiento de Counting Crows


Counting Crows no pudieron empezar su andadura como banda de mejor manera. Su álbum de debut, August And Everything After ya les definía como banda inclasificable, capaces de aunar intensidad, lirismo, rabia y melancolía en la misma canción. A pesar de la calidad de su primer disco hay veces que casi prefiero más Recovering The Satellites, ese inicio tan espectacular con Catapult y Angels Of The Silences es uno de mis momentos favoritos de toda su discografía. Pero a pesar de que en directo seguían siendo tremendos, fácilmente comprobable en Live In New York City y Live At Heineken Music Hall, los dos discos en estudio siguientes, This Desert Life y Hard Candy, los mostraba como una banda sin la inspiración del principio, no son discos malos, lo que pasa es que el nivel de las mejores canciones estaba algo por debajo de sus primeros trabajos. 

Había pasado tiempo desde que les perdí la pista y recuerdo que un día en Radio 3 escuche un adelanto de Saturday Nights & Sunday Mornings, un disco que me pareció un estupendo retorno a su mejor nivel, con esas dos partes tan diferenciadas, esos sábados locos y desmadrados y los domingos más reflexivos. El ramillete de canciones es maravilloso: 1492, Hanging Tree, Los Angeles, When I Dream Of Michelangelo (bellísima) o You Can Count On Me. La banda estaba en plena forma y así lo indican los directos de la época.

Para la primera edición audiovisual de la banda, con la revisión completa de August And Everything After, no pudieron haber estado más acertados. El disco es una maravilla y su interpretación en directo muestra como hay música a la que el paso del tiempo incluso mejora. El bipolar Adam Duritz da un recital como frontman, es muy interesante verle en el escenario: personalidad, intensidad, encanto y talento puro. Round Here es de ensueño, Duritz brilla dominando la escena como pocos son capaces de hacer, es un maestro, está imparable y es difícil dejar de mirar la pantalla mientras está en plano. La inclusión del hombre-para-todo David Immerglück (anteriormente con John Hiatt) a la guitarra, mandolina y lo que haga falta, es muy acertada, un músico tan brillante y al que no le importa mucho estar en un segundo plano.

Su último capítulo de momento es el genial disco de versiones Underwater Sunshine, un ramillete de canciones tan dispares tanto en tiempo como estilísticamente y a las que Counting Crows dan un empaque único. Afortunadamente en la lista de canciones no nos encontramos con clásicos repetidos hasta el asco. El buen gusto que tienen al elegir maravillas como Ooh La La de Faces, Hospital de Coby Brown, Return Of The Grievous Angel o Coming Around de Travis y su forma de hacerlas propias deja muy claro que esta banda tiene talento y entusiasmo para dar y tomar, aunque haya pasado mucho tiempo desde que emisoras de radio o cadenas de televisión programaran Mr. Jones una y otra vez..


jueves, 4 de julio de 2013

Larry Garner - Bluesman


Uno, que siempre percibe las cosas desde las sensaciones personales y no desde "lo que dicen" o lo que sale en los medios, tenía a Larry Garner como un seguro de vida para el blues junto a otros grandes que salieron en los 90's, tal como Mem Shannon, Deborah Coleman, Corey Harris, Alvin Youngblood Hart, Grady Champion, Eric Bibb, Shemekia Copeland, etc. Pero después de unos años de excelente creatividad toda la aportación de esa hornada de músicos tan dispares como geniales ha quedado disminuida en mayor o menor medida. A todos no les ha afectado por igual, y gente como Corey Harris o Shemekia Copeland han continuado con su carrera discográfica con mayor o menor actividad, pero otros como Larry Garner se quedaron estancados y a pesar de continuar tocando en vivo se echaban de menos nuevas grabaciones. Los tiempos han cambiado, cuando en los 80's se podían encontrar prácticamente en cualquier sitio las novedades de Albert Collins o James Cotton ahora parece que la actividad discográfica del blues actual sólo es seguida por unos cuantos, afectando además a los pocos discos que se sacan, que cada vez se graban con medios más humildes. Es tremendo como cada vez se avanza más en la tecnología pero cada vez se graba y escucha la música en peores condiciones. A los que se conforman con escuchar música a través del ridículo móvil de turno yo les dejaría sordos con el típico loro ochentero.

Los discos de Larry Garner en su primera etapa mostraban a un bluesman adaptado a los tiempos pero manteniendo la esencia del blues, que es un género más flexible que la concepción que de él se pueda tener por mucho aficionado recalcitrante. Discos como You Need To Live A Liitle, Standing Room Only o Once Upon The Blues son muestras del talento de un músico formidable, en donde no sólo se puede apreciar su capacidad con voz y guitarra, lo que le distingue son las composiciones que en su caso es su punto fuerte por la calidad de su música, la inventiva y unas letras que le separan de los tópicos del blues. Rara vez tira de lo fácil, con un repertorio como el suyo casi no hay cabida para los clásicos sobadísimos hasta la extenuación por otros músicos de muy poco talento. En su producción hay desde blues tirando a clásico a rock americano tipo Bob Seger pasando por funk. Unos discos geniales que pusieron a Larry en mi altar particular del blues actual por aquella época y del que creía que iba a poder seguir disfrutando regularmente de su producción discográfica. Pero pasaron muchos años en los que no se sabía mucho de sus actividades, aparte de algún concierto anunciado por aquí y por allá. Así que el retorno discográfico, después de algunos problemas de salud, con Here Today Gone Tomorrow en 2008 me pareció una gran noticia, y un disco que hacía ver que Larry seguía siendo el mismo, su sello está ahí en todo momento, nada de pirotecnia guitarrera de usar y tirar, eso queda para los que poco más tienen que ofrecer. Y yo que creía que ya no iba a poder tener el placer de poner en el lector de cd nada nuevo este gran bluesman de Louisiana, cuyo primer intento de sacar un disco fue rechazado con un rotundo "too blues" por parte de una discográfica, algo que le sirvió para nombrar a su primer álbum.

Después, afortunadamente, su actividad ya no ha decaído; se editó un directo, Live At The Tivoli, que al menos tiene un sonido mucho más aceptable que el primer album en vivo que sacó, está acompañado por Norman Beaker y su banda y se repasan temas de toda su discografía (nada de versiones, por supuesto) y se reeditó una remasterización de uno de sus primeros discos, Double Dues, aprovechando que hacía 20 años de su salida, y lo cierto es que se agradece, ya que convierte un disco con sonido semi-maquetero en otra cosa, ahí brillan todas esas excelentes Scared Of You, No Free Rides, Dreaming Again, Past 23 y otras, unas composiciones de ensueño por las que muchos venderían su alma y algo más. Y más recientemente de nuevo en estudio Blues For Sale, no tiene el nivel que tenían los discos de su primera etapa pero temas como A Whole Lotta Nothing o It's Killing Me si que dejan claro que su gusto por el blues, alejado de lo vulgar y manteniendo su personalidad por encima de todo, le mantendrá como un valor seguro para los que buscamos en el blues lo que ofrece gente con talento de verdad y no vagos que se conforman con recrear recreaciones de temas compuestos hace décadas.


miércoles, 26 de junio de 2013

Mad Season - Above (Deluxe)

La escena de Seattle aparte de dar al rock grupazos como Pearl Jam, Nirvana, Soundgarden, Mudhoney o Alice In Chains marcó un antes y un después, para bien o para mal de según quien. Nunca tuve ningún problema con toda esa música y desde el principio la mayoría de esos grupos pasaron a formar parte de mi vida tanto o más que muchas otras bandas anteriores a ellos, y nada tiene que sustituir a lo anterior, hubiera sido absurdo pensar en deshacerme de mis discos de Mötley Crüe, Lou Reed o los Ramones porque irrumpieran en mi vida Ten, Nevermind o Badmotorfinger. Algo bueno es que los años pasan y uno puede ponerse el Vs. de Pearl Jam o el Bleach de Nirvana y ver que todo sigue igual, que esa música sigue siendo tan vital y relevante, y que nada suena desfasado. Criticado por ser una moda el llamado grunge (lo que para mi es una etiqueta absurda, ¿qué tendrá que ver la música de cada uno de esos grupos con la de cualquiera del resto de bandas de Seattle si no es por el sello de calidad y la actitud de todos ellos?), el pero que se les puede poner era que en la MTV y medios afines estuvieran todo el día programando esa música y obviando tantas y tantas otras bandas, eso y que muchos se subieran al carro lamentablemente y cierta gente se empeñara en explotar toda esa escena, pero eso y que Seattle significara el fin de una era no tiene porque servir para renegar de unas bandas y unos discos geniales, aunque ese puede que fuera el canto del cisne para ese tipo de cadenas en cuanto a rock, a ver ahora quien es capaz de seguir la horrenda programación musical de la MTV o la VH1, y no será porque ya no hay bandas de rock equiparables a las de los 90 y antes. 

La magia de la escena de Seattle da para que proyectos momentáneos, tipo Temple Of The Dog, o un supergrupo como Mad Season, cuya gestación se realizó en una clínica de desintoxicación de drogas donde coincidieron Mike McCready y John Baker Sanders, sean no sólo rescatables de vez en cuando, es que escuchar esos discos tan extraordinarios es maravillarse una vez más, es música que con el paso del tiempo parece ganar y por eso la reedición del Above de Mad Season me parece tan acertada y el contenido tan impresionante. Aparte de unos inéditos con lo que podría haber sido parte de su segundo disco, ya con Mark Lanegan, el punto fuerte es el dvd con dos conciertos sensacionales. Live at The Moore es el último show realizado por la banda que ya fue editado en vhs, la remasterización es sensacional y además se incluye también otro show que aunque realizado muy modestamente con prácticamente sólo una cámara (pero con gran sonido) es también una estupenda muestra de lo que eran capaces de hacer en un escenario. Es una delicia ver a Lane Staley, Mike McCready y al resto en plena forma a pesar de sus problemas. Staley siempre estuvo esos años atrapado por la heroína y era una época en la que McCready también tuvo sus problemas con las drogas y el alcohol. Afortunadamente Mike ya superó todos esos problemas aunque para él recordar a Mad Season no es fácil, no sólo por la pérdida de Lane, también una sobredosis de heroína se llevó al bajista John Baker Saunder. Aún así, la música que dejaron junto al batería de Screaming Trees, Barrett Martin, tan profunda, densa y mágica, sobrevive a cualquier desgracia. 

Decía Johnny Ramone que envidiaba la camaradería y gran amistad que había entre los diferentes grupos de Seattle en los 90's, que en otras escenas como la neoyorquina siempre estaban puteándose los unos a los otros, por eso no es de extrañar que puedan haber surgido colaboraciones tan soberbias como Mad Season o Temple Of The Dog. El desencuentro más fuerte entre dos de los iconos de la escena de Seattle fue el desprecio con que trató Kurt Cobain a Pearl Jam en un principio. Él mismo reconocería pasado un tiempo que fue absurdo y no dudaría en reconocer la calidad de Pearl Jam. Pero ese mal rollo creado por Cobain influyó positivamente en Eddie Vedder y los demás, les puso las pilas y más que renegar de Kurt le tenían como un modelo a seguir y a cada paso que daban se preguntaban qué es lo que podría pensar el lider de Nirvana sobre ello. Kurt para ellos en los primeros años fue una especie de control de calidad, y de ahí puede venir el rechazo de Pearl Jam a realizar video-clips durante casi toda su carrera, su enfrentamiento con Ticketmaster y muchas otras muestras de integridad.

Ojalá que también podamos tener pronto la fortuna de ver reeditados de forma similar a lo que se ha hecho con Above el único album que hicieron Temple Of The Dog, que sirvió de homenaje a Andy Wood y que reunió a parte de Pearl Jam con Soundgarden.


martes, 25 de junio de 2013

Simpatía por el diablo: John Goodman en The Flight: ¡ESCENÓN!


Viendo The Flight me encuentro con una de las escenas más delirantes y divertidas de los últimos años, protagonizada por el gran John Goodman y con The Rolling Stones como banda sonora. Aparte de todo la película está muy bien y Denzel Washington está muy convincente, pero esa escena de Goodman y el resto de sus intervenciones son muy buenas, aunque lamentablemente muy pocas. En este mundo hacen falta muchos más personajes como Goodman, ya hay demasiado personajillo edulcorado por todas partes. Su trabajo en Treme es de lo mejor que ha dado la HBO últimamente, por mucho Juego de Tronos habidos y por haber. Aparte de todo, que viendo la escenita ya se que es lo que hay que hacer si un día estoy borracho y me toca una entrevista de trabajo o algo así.

lunes, 24 de junio de 2013

Alice In Chains - The Devil Put Dinosaurs Here


La vuelta de Alice In Chains a la actividad como banda desde hace ya unos años me parece una de las mejores cosas que le ha podido pasar al rock últimamente. No todos los retornos son tan acertados y eso se debe a la actitud con que se afronta algo así. No sólo consiguieron grabar un disco tan bueno como Black Gives Way To Blue, en directo no decepcionan, considerando que el hueco que dejó Lane Staley es demasiado grande como para olvidarle ni por un solo momento. Recuerdo cuando les vi en el BBK de hace unos años, fue un show memorable y ver a gente llorando al sonar los temas de la época de Staley fue impactante y emocionante. 

A mi este The Devil Put Dinosaurs Here no me ha causado una sensación tan inmediata como el anterior, pero está claro que se trata de otro disco ejemplar y sólido. Hollow, Stone, Lab Monkey, etc., pueden sonar junto al material más clásico sin palidecer. Creo que Jerry Cantrell ha dado pocos pasos en falso en su carrera y mientras él tenga las riendas del grupo así seguirá siendo, como demuestra este disco.

Si hay algo realmente admirable en la vuelta de Alice In Chains es la labor del sustituto de Staley. Fue todo un acierto la inclusión de William DuVall: su voz encaja a la perfección sin parecer un clon de nadie, y tiene personalidad y tablas, y desde luego que no hace el ridículo como en otros experimentos de este tipo, aunque ningún fan vaya a olvidar nunca a Lane Staley. En este caso veo algún paralelismo con AC/DC, lo que han grabado desde el fallecimiento de su cantante original tiene suficiente entidad y calidad como para evitar que la mayoría de sus antiguos seguidores se sientan ofendidos porque sigan usando el nombre de la banda, y puede que la música  no trasmita lo mismo que antes, pero es muy necesario todo lo que aportan. Muchas veces es más importante la idea, la actitud y la dedicación que otras cosas, y en esta banda de todo eso hay en abundancia.


DEP Bobby Bland - La seda y la garra del blues


A partir de ayer el blues ha perdido parte de su clase y su estilo. Bobby Bland no sólo ha sido uno de los mejores cantantes que ha dado el blues y por extensión la música en general, también fue un valiente, un adelantado a su tiempo, de los que no dudaron en hacer la música que más les apetecía por mucho recalcitrante que hubiera diciendo que "eso no es blues". Two Steps From The Blues, era algo que definía muy bien a su forma de entender la música y el título de uno de sus discos fundamentales, casualmente me hice con una edición extendida de ese disco hace una semana, y pocos días después me encuentro con que ha dejado este mundo. Su discografía está llena de discos y música extraordinaria, y su última etapa en Malaco Records dejó claro que tener clase y alma está reñido con hacer música mediocre. Adiós a un grande entre los grandes.


miércoles, 19 de junio de 2013

Neil Young & Crazy Horse - Weld (laserdisc)


Cuando compré este laserdisc de segunda mano hace un montón de años, por cuatro duros, lo hice como un capricho más que otra cosa. Daba por hecho que faltaría poco para que Weld fuera editado en dvd, pero pasan los años y ahí sigue estando ese preorder en Amazon desde hace tanto tiempo. Ahora creo que es una de las mejores compras que he podido hacer en lo que a artefactos audiovisuales se refiere, vista la ausencia de dvd oficial, del número de veces que lo haya visionado y de como me lo paso cada vez que lo pongo.

No llevaba mucho tiempo como devoto de Neil cuando salió Weld en cd. Mi primer disco de él fue This Note's For You. A pesar de estar lejos de los parámetros más habituales en Neil, que es algo que desconocía en ese momento y como cuando salió yo estaba muy enganchado al blues y claro que algo como This Note's For You no me disgustó precisamente. Me enganché a Neil con ese disco y desde entonces nunca lo dejé. Freedom, con Rocking In The Free World y Crime In The City me maravilló, y cuando Ragged Glory irrumpió en mi vida ya nada fue igual, eso a pesar de que el primer vinilo que llevé a casa contenía las canciones de la primera cara repetidas en la segunda. El vendedor de la tienda donde lo conseguí no se podía creer que quisiera devolver una rareza como esa, es posible que tuviera razón, pero es que yo quería escuchar el resto del material y me daba igual cuanto podría costar algo así algunos años más tarde.
Cuando salió Weld ya conocía parte de la producción de Neil Young en los 70's, y escuchar el material de Ragged Glory, Freedom y los temas más clásicos con esa agresividad, ese sonido, esas guitarras tan distorsionadas y portentosas, fue una impresión como pocas. Para mí Ragged Glory y Weld marcan el punto culminante de Neil Young & Crazy Horse, aunque han seguido ofreciendo enormes discos en estudio y en directo nunca han vuelto a sonar tan rabiosos, fulminantes y oscuros como en esa época.

La filmación de los conciertos que dieron forma a Weld es un tanto curiosa, con demasiadas imágenes del público, y no es un punto a favor que no incluyan con respecto al disco Farmer John, pero sobretodo, es un pecado y muy gordo la omisión de esa Like A Hurricane, uno de los aquelarres guitarreros más sobrecogedores con que me haya topado. Pero aparte de eso, si al final se decidieran a sacarlo en dvd espero que incluyan Like A Hurricane y una opción para ver Weld y Arc juntos lo más completo posible y del tirón. De momento no puedo evitar volver a  poner de vez en cuando en ese añejo reproductor de discos digitales de tamaño vinilo este maravilloso y único Weld.