miércoles, 4 de diciembre de 2013
jueves, 28 de noviembre de 2013
Casablanca - Edición 70 Aniversario
¡Que maravilla encontrar esta edición y además tirada de precio! Y más para mí, que aunque desde la primera vez que la ví aprecié mucho esta grandiosa película, verla el otro día me ha hecho que la adore aún más. Todo lo que se pueda decir de una obra maestra intemporal como esta es poco. Todo encaja como la seda. Casablanca es un mundo en sí mismo. Es cine fantástico. No existen sitios como Rick's, ni gente como la que lo abarrota noche tras noche, ni nadie habla como los protagonistas, etc. Supongo que si alguien no se emociona con muchas de las escenas de esta película será por tener cualquier otra cosa en el sitio donde debería estar el corazón. Esa Marsellesa tapando el himno de los alemanes es de lo más emotivo que se puede experimentar. Y qué decir del reparto: Bogart, que desde entonces nadie ha podido igualarle a la hora de interpretar a ese tipo de hombres, cínico pero apasionado, sin dobleces. Y la Bergman, tan bella como adorable, lo que hace en Casablanca no está al alcance de casi nadie. Y Claude Rains, mágico, así como el resto de los secundarios. Un lujo es decir poco.
Y además el material que incluye esta edición es también estupendo, destacan los documentales sobre Michael Curtiz y el de Lauren Bacall sobre Bogart. Miles de anecdotas sobre gente irrepetible. Entre todo el material que incluyen los dvd's y el programa sobre la película de Que Grande Es El Cine que he recuperado estoy pasando una semana Casablanca al cien por cien. Además de toda la retahíla de escenas célebres, frases geniales, planos mágicos y todo lo demás, si me quedo con una escena de las menos comentadas sería cuando Ilsa le cuenta a Rick por qué le abandonó en Paris. Esa explicación, esas líneas de diálogo, la actuación de la pareja protagonista, para mí es clave a la hora de tener esta película en un pedestal. Hay muchas películas que fallan en momentos claves, y aunque uno las siga disfrutando no tiene precio encontrarse con un film tan redondo como Casablanca, donde no hay nada que desmerezca al resto. No está nada mal para una producción realizada en teoría sin esperar mucho de ella, una entre tantas.
Nunca volverá a hacerse nada como Casablanca, en los documentales ponen imágenes sobre unas adaptaciones para televisión que se hicieron en varias ocasiones, una de ellas con David Soul, con todos mis respetos hacia él, me dio la risa verle metido en la piel de Rick, pero es que creo que nadie haría otra cosa además del ridículo intentando hacer algo que ya hizo Bogart.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
Highwaymen Live!
Ya tenía ganas de tener en mis manos un dvd de buena calidad con este concierto de la mítica gira que hicieron juntos nada menos que Willie Nelson, Johnny Cash, Kris Kristofferson y Waylon Jennings. Cuatro héroes del country. Cada cual con una entidad y un aura legendaria acorde con su carrera musical. Cuatro hombres irrepetibles, no sólo del country, de cualquier estilo de música. Una forma de vivir que ya casi ni existe. No es únicamente la buena forma en que están en el concierto y todos esos grandes temas uno detrás de otro. Ese buen rollo, el respeto y la admiración sincera que se tienen entre ellos es algo que debería verse más a menudo. Leyendas, cuantas veces se usa esa palabra para definir a cualquiera que pocos merecimientos tiene.
No hace mucho estaba con un músico de mi ciudad, estábamos hablando de los grandes del blues de Chicago y similares: Muddy Waters, Howlin' Wolf, Elmore James o Otis Rush. Coincidíamos en que gente así ya no va a volver a haber, nunca. En lo que no podía estar muy de acuerdo con que esta persona es en pensar que los artistas del country están por debajo de los grandes del blues. En este país tenemos unos complejos muy raros, pasan los años hay cosas que no cambian, y parece que se relaciona algo como el country con los aspectos más negativos y arcaicos de la cultura norteamericana, o con una mentalidad que es opuesta a la que realmente tienen. Alguien como Willie Nelson ha compaginado siempre su música con la lucha contra las injusticias, aunque no ha salido en la foto como Bono con Greenpeace, pero seguramente haya hecho mucho más.
Parece que las leyendas del country no merecen tanto respeto para algunos como las del blues, el rock o el soul. Gente como George Jones o Kristofferson son tan o más grandes que James Brown o Elvis. Los discos están ahí y puede ser tan cojonudo escuchar a Robert Johnson como a Hank Williams, a Johnny Cash y a Muddy Waters. La música no engaña.
La culpa de parte de eso quizás la tengan los medios, aunque siempre ha habido un programa estupendo de country en Radio 3 la gente que no lo conozca antes siempre relacionaba el country con John Denver o Kenny Rogers. Así es normal que la gente salga huyendo. Yo descubrí a algunos artistas de ese género por ese genial disco, Rhythm, Country & Blues, en el que artistas negros, mayormente del soul y alguno del blues, se juntaban con artistas del country para hacer versiones de temas míticos de uno u otro estilo. No sólo es un disco impresionante realizado con un gusto exquisito, ahí tuve mi primera toma de contacto con George Jones, Travis Tritt o Marty Stuart. Otro de esos discos por el que no pasan los años y que debería haber tenido continuidad.
miércoles, 6 de noviembre de 2013
Matthew Sweet - Girlfriend (1991)
Disco monumental, una auténtica joya a la que el propio Matthew Sweet ha sido incapaz de acercarse en discos posteriores, aunque haya seguido haciendo muy buena música. Ya desde la portada, con esa preciosa foto de Tuesday Weld, y desde las primera canción, la impresionante Divine Intervention, se ve que estamos ante un disco muy personal, con unas canciones extraordinarias y una producción exquisita. Esos coros maravillosos del propio Sweet, con unas armonías insuperables que planean por todo el disco y que suenan a gloria bendita junto a la voz solista, esas guitarras tan rockeras y magistrales (no en vano los guitarristas son Robert Quine y Richard Lloyd de Television) y esas melodías que son capaces de reinventar el clasicismo. Pero es que toda la producción es impecable, cada tema tiene su propio tratamiento y se adivina que tuvieron que ser unas sesiones de grabación inspiradísimas y llenas de creatividad en todos los sentidos, tal vez lo que necesitaba Sweet, que escribió y grabó todos los temas en medio de un divorcio, así que el disco también le sirvió como válvula de escape y una forma de enfocar un aluvión de emociones en su música. Alguien le preguntó si se creía capaz de volver a hacer de nuevo un disco tan extraordinario como Girlfriend, Sweet respondió que nunca se sabe, que seguramente volvería a estar tan deprimido alguna vez.
Tan cerca del pop británico como del rock californiano, y rebosando clase. De la pegada de los temas iniciales, enormes I've Been Waiting y Girlfriend, se llega a un prodigio tan sentimental como Winona, un tema tan sentido como mágico. Otro tema irresistible es Thought I Knew You, pop con acústicas y con Lloyd Cole acompañando, delicioso. Does She Talk? es una de las canciones más agresivas y rockeras, con unas guitarras demoledoras a cargo de Robert Quine. Aunque esté plagado de diferentes influencias y se saque partido a todo lo que se puede hacer en un estudio el disco resulta homogéneo, es realmente difícil elegir solo unas canciones, un auténtico album que debe ser escuchado en su totalidad, a pesar de que esté plagado de canciones que valen mucho por si solas. Un disco para poner aparte junto a Tomorrow The Green Grass de The Jayhawks y She's The One de Tom Petty & The Heartbreakers.
viernes, 1 de noviembre de 2013
Crematorio
Tenía un poco de reparo antes de ponerme a ver la serie, es posible que no esperara mucho después de haberme leído el libro de Rafael Chirbes, el primero de los suyos que ha caído en mis manos y que me ha parecido que iba de más a menos, con sus ratos brillantes pero otros menos, y es que tanta reflexión y diálogo interior, por muy lúcidos que sean, han terminado por resultarme monótonos por momentos. Además, el cine o la televisión española no está pasando por una época muy brillante que digamos, aquí parece que sólo se pueden hacer series de gilipolleces y humor estúpido. Pero hay que decir que Crematorio, la serie, no decepciona en absoluto. Hay elegancia, gusto, todo resulta creíble y la estructura narrativa es muy diferente al libro, hacer algo cercano al libro en ese sentido no tendría sentido. El trabajo del reparto en su mayoría es un lujo, con un gran José Sancho en cabeza, Rubén Bertomeu le fue como anillo al dedo y por supuesto que dice mucho de la categoría de Sancho que ese fuera uno de sus últimos trabajos. Su saber estar, su contención y su presencia, dando vida a un tipo que domina a los demás sin tener que mostrar vemencia, ya sólo justifica el visionado de los ocho capítulos de la serie. Hay quien dice que Crematorio es el equivalente español a The Wire o los Soprano, y no seré yo quien lleve la contraria. Especulaciones inmobiliarias, mafias rusas, sórdido tráfico de drogas, putiferios, amores imposibles, amor por el poder y el dinero, violencia, todos esos elementos que son tan bien tratados en series como las de la HBO aquí tiene su traducción española sin caer, menos mal, en lo vulgar y en el esperpento, que era lo que me temía. Con todo lo bueno y lo malo que puede resultar decir algo así: no parece la típica serie española idiotizante.
jueves, 31 de octubre de 2013
Un poco de respeto
Veo un correo que mandan desde la web oficial de Shooter Jennings, han inaugurado un nuevo sello llamado Black Country Rock en el que hay próximas y jugosas ediciones, entre ellas un álbum en vivo de Shooter, que sale en cd, vinilo y cassette, lo que me parece perfecto, pero según dicen cada edición tendrá una selección de canciones diferentes, y que los "fans de verdad" tendremos que comprar las tres ediciones para tener todas las canciones. Yo lo que voy a hacer es no pagar para así no tener ninguna de las canciones de ningún formato, a esperar las descargas y punto. Ya me parece una estafa todo eso de las ediciones deluxe megacaras y lo de los temas extras especiales para Itunes o que en algún lanzamiento de vinilo venga más material, pero esto ya es demasiado. No creo que haya mucha gente que se vaya a molestar en comprar toda la colección de gilipolleces que quieran sacar. Luego se quejarán los músicos de que nadie compra discos, pero está en sus manos evitar este tipo de mierda, que es lo que harían si no pensarán tanto en el dinero podrido.
martes, 29 de octubre de 2013
Deep Purple - Perfect Strangers Live
La reunión de la mítica Mark II de Deep Purple allá por 1984 fue posiblemente la madre de todas las reuniones. Muchos de los que empezamos a meternos en el rock por esa época veíamos a grupos como Purple o Led Zeppelin como algo que formaba parte de la historia. Made In Japan o IV eran discos venerados por todo fan del rock que se preciara, pero en 1982 nadie podría tener muy claro que se pudiera ser testigo de más aventuras de ese tipo de grupos. Reinaban AC/DC, Judas Priest o Iron Maiden y parecía un sueño que esa formación histórica de Deep Purple pudiera volver a ofrecer su magia a los que en su época de mayor esplendor estábamos más interesados en Mazinger Z, en los cómics de la Marvel o en cualquier otra cosa. Pero pasó, y el resultado fue acorde a las expectativas creadas. Perfect Strangers es un disco que está a la altura de su leyenda, con ese inicio tan espectacular con Knocking At Your Back Door y el resto del material que dieron forma a un trabajo con el que consiguieron actualizarse y contentar a sus fans de siempre al mismo tiempo, algo que tuvo mucho mérito. Además, la gira fue todo un éxito con el grupo en un momento muy dulce, pocas bandas podían equiparárseles en directo.
Y el concierto que incluye este dvd es un buen recordatorio de esa época, con unos músicos extraordinarios que en escena parecían haber olvidado todas sus diferencias para regalar a sus seguidores una experiencia que parecía un sueño imposible poco meses atrás Es cierto que el inicio del show deja un poco de desear, no sólo por el pobre material audiovisual con que cuenta en los primeros compases en Highway Star, asimismo Blackmore está un poco destemplado en ese comienzo (aunque después volviera a su nivel partes de sus momentos en solitario en Space Trucking también son algo desastrosos). Pero todo eso acaba rápido y el resto del show es una bestialidad, con un Blackmore que hasta parecía estar pasándoselo de muerte y un Gillan brillante y poderoso, en una época en la que Child In Time todavía no se había convertido en una pesadilla para sus cuerdas vocales. También resulta emotivo ver en acción al desaparecido Jon Lord, una pieza fundamental en el sonido Deep Purple, un tipo único, de los que ya no quedan.
Después de la que montaron Deep Purple con esa reunión es lógico que muchas de las que ha habido posteriormente hayan sabido a poco. No todos esos retornos están acompañados de un disco tan exuberante como Perfect Strangers y menos aún realizados por un grupos tan impresionante, tanto en conjunto como individualmente, como Blackmore, Gillan, Lord, Glover y Paice. De hecho, si algo puede asemejarse a lo que supuso Deep Purple en 1984 fue lo que hicieron Led Zeppelin con Celebration Day.
lunes, 28 de octubre de 2013
DEP Lou Reed
Poco hay que decir. Talento único e inmenso que ya no está entre nosotros en persona, pero su música y su espíritu seguirá como inspiración, alegría y reafirmación de cualquier rockero que se precie.
viernes, 25 de octubre de 2013
B. B. King - L.A. Midnight (1971)

Ya con B.B. establecido como uno de los bluesmen definitivos y figura rutilante, adorado por músicos de blues, rock, jazz, country o pop, y después del éxito con discos Live & Well o temas como The Thrill Is Gone llegó este álbum. En teoría un disco menor si se le compara con Indianola Mississippi Seeds o Completely Well, pero por el que yo siempre he sentido un especial cariño. Hasta que se editó por fin en cd (en 2009, por el fantástico sello BGO y en un doble cd junto a To Know You Is To Love You), tuve que conformarme con escuchar esas grabaciones en unos vinilos prácticamente deshechos, en los que el ruido de fritura casi ahogaba el vozarrón de B.B. y Lucille. De todas formas esos vinilos, uno de ellos regalado por un lujo de amigo, fueron aún más destrozados en mi plato, y es que B.B., artísticamente en sus mejores años, maestro a la guitarra y con una voz tremenda, sobrevive a las condiciones más adversas.
Este L.A. Midnight se grabó en diferentes estudios y contó con un buen puñado de invitados de nivel, caso de Joe Walsh, Taj Mahal o Jesse Ed Davis, y una sección de metal con gente de la categoría de Plas Johnson o Red Holloway. A pesar de tanto personal el disco suena muy homogéneo, también muy relajado en su mayor parte, sin prisas. Largas jams en los instrumentales como Midnight y Lucille's Granny, con solos a fuego lento en el primero y travieso funk en el segundo. De todas formas es un disco que arranca con uno de los grandes clásicos de B.B., una de sus mejores y más divertidas letras en I Got Some Help I Don't Need, uno de los temas del disco que cuenta con la tuba de Red Callendar en un primer e inusual primer plano en este tipo de grabaciones. La interpretación instrumental de Help The Poor, la única versión del disco, es otro punto fuerte, a pesar de que no se pueda oír cantando a B.B. el tema merece mucho la pena, versión definitiva, como la que se incluyó, en esa ocasión cantada y sin Lucille, en Live At The Regal. Can't You Hear Me Talking To You y I Believe I've Been Blue Too Long son dos temas quizás menores, ambos escritos por B.B., pero que encajan perfectamente entre los instrumentales y la que para mí es, tal vez, la mejor grabación que haya hecho nunca B.B. King: Sweet Sixteen. Un tema ya grabado por B.B. en 1960, y si la versión original, editada primeramente en un single usando las dos caras por su duración, era una muestra imponente de su estilo y de su capacidad, esta versión de 1971 es una auténtica joya. Blues lento que B.B. a la voz y a la guitarra y su banda van subiendo de intensidad poco a poco, hasta un estallido final impresionante. Una forma de hacer blues que está al alcance de pocos y un tema que puede fácilmente definir un estilo. También una de las mejores y más emotivas letras de B.B., Etta James estaba convencida de que parte de la canción hablaba de ella. Unos siete minutos gloriosos, música del alma en la que a uno le gusta sumergirse a menudo. Nadie habla con la guitarra como B.B. y pocos se le pueden acercar a la voz, en potencia, profundidad, expresividad y feeling.
jueves, 17 de octubre de 2013
Mem Shannon (VI) - Live, A Night At Tipitina's (2007)
Para su última aventura discográfica (de momento y espero que alguna vez vuelva a sacar algo nuevo), Mem Shannon sacaría este álbum grabado en directo en la mítica sala Tipitina's de su castigada Nueva Orleans. En el show se repasarían parte de sus mejores temas, incluiría un tema nuevo y alguna versión, como I Won't Back Down de Tom Petty. El concierto se grabaría en febrero de 2007, en una época en la que Mem Shannon & The Membership fue reconocida por Offbeat como la mejor banda de blues. El disco fue nominado a mejor álbum de soul y Mem como mejor artista de blues-soul por los Blues Awards.
En el concierto se sumaria a la Membership una poderosa sección de viento formada por tres saxofonistas: Tim Green y Jason Mingledorff, con los que Mem ya había grabado anteriormente, y Joe Cabral. Seguirían en la banda 'Rhock' Dabon a los teclados y Josh Millingham a la batería, además de Angelo Neocentelli al bajo, que debutaba en un disco con la Membership. Es una delicia escuchar un disco en directo con tan buen sonido y una ejecución musical tan portentosa, que mejora lo que parecía imposible, como es lo mostrado en discos en estudio como Spend Some Time With Me y I'm From Phunkville queda, que precisamente son sus discos más representados en la grabación.
Una fiesta de funk que empieza con cuatro trallazos del calibre de Payin' My Dues, Smell Something, No Religion y Who Are They. Exhibición a todo trapo, la Membership sonando rotunda y a punto de desbocarse por momentos, como en No Religion, y Mem con unos solos de altura, como de costumbre, llenos de intensidad y elegancia. La sección de viento acoplada al máximo. Llegan los momentos más emotivos con All I Have, el único tema nuevo, escrito acerca de los efectos del Katrina en Nueva Orleans (que tuvo un tremendo impacto en la vida de Mem y parte de su banda, prácticamente lo perdieron todo), que es por supuesto un tema lleno de dolor, pero también de belleza. Tiene un solo de Tim Green con un conn-o-sax, que según dice Mem es un instrumento raro de encontrar y más raro aún de encontrarlo en grabaciones. Le sigue una fenomenal versión del I Won't Back Down de Tom Petty (que tiene una letra que podría haberse escrito por una tragedia como el Katrina), muy grande Millingham a la batería. Continúa en otro tono más bullicioso No Such Thing, otro tema que es perfecto para el directo. Después llega el soul agrio con Forget About Me y un fin de ceremonia con dos temas de casi 25 minutos entre los dos que empieza con el Voo Doo de sus paisanos Neville Brothers, una versión instrumentalmente muy fuerte y que es un clásico de sus directos desde hacía mucho tiempo, y para cerrar el disco la tremenda Phunkville, un tema que hace parar el tiempo, realmente escuchar algo así hace que te olvides de todo lo demás y te importe muy poco cualquier otra cosa.
Se sacó un ep de adelanto para el festival de jazz de Nueva Orleans con dos temas que se descartaron: una versión de Black Cat Bone, tan o más funky aún que la de Albert Collins, y su balada soul Not My Friend. En 2008 sacaría su última grabación de estudio hasta la fecha, que se editaría directamente para descarga, Goodbye Mr. President, en la que dedica una "cariñosa" despedida al anterior presidente norteamericano, otra gran e inspirada canción.
También por esa época dos novelas diferentes hacían mención a Mem Shannon, precisamente dos de terror: Bad Moon Rising de Jonathan Maberry y Fat White Vampire Blues de Andrew Fox. Y asimismo es de destacar, como no, su participación en el segundo episodio de la segunda temporada de la sensacional Treme, en un episodio llamado casualmente Everything I Do Gonh Be Funky, como si extrañara que Mem Shannon y el funk como concepto fueran juntos.
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