A partir de ayer el blues ha perdido parte de su clase y su estilo. Bobby Bland no sólo ha sido uno de los mejores cantantes que ha dado el blues y por extensión la música en general, también fue un valiente, un adelantado a su tiempo, de los que no dudaron en hacer la música que más les apetecía por mucho recalcitrante que hubiera diciendo que "eso no es blues". Two Steps From The Blues, era algo que definía muy bien a su forma de entender la música y el título de uno de sus discos fundamentales, casualmente me hice con una edición extendida de ese disco hace una semana, y pocos días después me encuentro con que ha dejado este mundo. Su discografía está llena de discos y música extraordinaria, y su última etapa en Malaco Records dejó claro que tener clase y alma está reñido con hacer música mediocre. Adiós a un grande entre los grandes.
lunes, 24 de junio de 2013
jueves, 20 de junio de 2013
miércoles, 19 de junio de 2013
Neil Young & Crazy Horse - Weld (laserdisc)
Cuando compré este laserdisc de segunda mano hace un montón de años, por cuatro duros, lo hice como un capricho más que otra cosa. Daba por hecho que faltaría poco para que Weld fuera editado en dvd, pero pasan los años y ahí sigue estando ese preorder en Amazon desde hace tanto tiempo. Ahora creo que es una de las mejores compras que he podido hacer en lo que a artefactos audiovisuales se refiere, vista la ausencia de dvd oficial, del número de veces que lo haya visionado y de como me lo paso cada vez que lo pongo.
No llevaba mucho tiempo como devoto de Neil cuando salió Weld en cd. Mi primer disco de él fue This Note's For You. A pesar de estar lejos de los parámetros más habituales en Neil, que es algo que desconocía en ese momento y como cuando salió yo estaba muy enganchado al blues y claro que algo como This Note's For You no me disgustó precisamente. Me enganché a Neil con ese disco y desde entonces nunca lo dejé. Freedom, con Rocking In The Free World y Crime In The City me maravilló, y cuando Ragged Glory irrumpió en mi vida ya nada fue igual, eso a pesar de que el primer vinilo que llevé a casa contenía las canciones de la primera cara repetidas en la segunda. El vendedor de la tienda donde lo conseguí no se podía creer que quisiera devolver una rareza como esa, es posible que tuviera razón, pero es que yo quería escuchar el resto del material y me daba igual cuanto podría costar algo así algunos años más tarde.
Cuando salió Weld ya conocía parte de la producción de Neil Young en los 70's, y escuchar el material de Ragged Glory, Freedom y los temas más clásicos con esa agresividad, ese sonido, esas guitarras tan distorsionadas y portentosas, fue una impresión como pocas. Para mí Ragged Glory y Weld marcan el punto culminante de Neil Young & Crazy Horse, aunque han seguido ofreciendo enormes discos en estudio y en directo nunca han vuelto a sonar tan rabiosos, fulminantes y oscuros como en esa época.
La filmación de los conciertos que dieron forma a Weld es un tanto curiosa, con demasiadas imágenes del público, y no es un punto a favor que no incluyan con respecto al disco Farmer John, pero sobretodo, es un pecado y muy gordo la omisión de esa Like A Hurricane, uno de los aquelarres guitarreros más sobrecogedores con que me haya topado. Pero aparte de eso, si al final se decidieran a sacarlo en dvd espero que incluyan Like A Hurricane y una opción para ver Weld y Arc juntos lo más completo posible y del tirón. De momento no puedo evitar volver a poner de vez en cuando en ese añejo reproductor de discos digitales de tamaño vinilo este maravilloso y único Weld.
lunes, 17 de junio de 2013
Searching For Sugar Man, Alta Films & Martín de los Heros
Sabiendo de la inminente desaparición de Alta Films me pasé por Martín de los Heros en Madrid pensando que los cines Renoir de esa calle ya habrían cerrado. De momento van a intentar que sigan programando cine ese y alguno más de todas las salas que tenían por España. Una lástima, y es que aunque a nadie se le escapa que, con crisis económica o sin ella, el futuro de las salas de cine está muy negro y la confirmación de una muerte, por muy anunciada que sea, es dura. Aún así, viendo que la sala Renoir de esa calle sigue funcionando pude ver la estupenda Searching For Sugar Man allí el otro día, y de paso caminar por primera vez por el paseo de la fama del cine español. Entre esas estrellas me puede faltar mucha gente, entre otros Agustín González o Terele Pávez, y sobra mucho chicle tirado. Supongo que lo primero puede tener remedio en un futuro próximo pero lo segundo, no lo veo, y es que cuesta tanto hacer usos de las papeleras...
Siempre que he podido he pasado por los Renoir de cualquier sitio para poder ver cine fuera de la onda más comercial y en versión original. Hasta que no me compré mi primer reproductor de dvd no empecé a aficionarme a ver películas con subtítulos. No voy a decir que ver cine en versión original sea la única forma de disfrutar del cine, yo mismo me convertí en cinéfilo mucho antes de ver una película subtitulada, y la impresión que me causaron ciertas películas en mi primera época de adicción cinéfila no la va a cambiar nadie. Pero lo cierto es que viendo cine subtitulado es como más he llegado a disfrutar del séptimo arte, sus películas y sus actores. Es cierto que requirió de un cierto esfuerzo por mi parte, hará que me compré ese primer dvd 12 ó 13 años y me empeñé en empezar a ver cine en su idioma original, y aunque me costara x meses o incluso un año en empezar a disfrutarlo, ya no hay vuelta atrás. Tal es que me cuesta muchísimo ver cine doblado a nuestro idioma actualmente, es algo que trato de evitar. A pesar de que el doblaje en España es de los mejores del mundo es algo que me saca de la película y acostumbrarse al idioma original no es que sólo venga bien para avanzar con el inglés, es que la cantidad de matices que uno puede apreciar de los actores con sus voces originales es algo que hace que admires y aprecies aún más el trabajo y el talento de los intérpretes que han hecho y hacen grande al cine. Por no hablar del cine clásico, si había algo que me echaba para atrás eran los pésimos doblajes antiguos, con esas voces tan forzadas, y ver a Charles Laughton, Alec Guiness, Cary Grant, Bette Davis o Marilyn Monroe con sus voces originales, no tiene precio. Gracias al dvd y al blu-ray ahora los cinéfilos podemos elegir entre versión doblada y versión original, algo genial ya que no se trata de despreciar nada, si no de tener todas las opciones posibles. A mi me parece que un buen doblaje es también algo difícil de hacer y si estuviera en mi mano no iba a hacer nada por evitar que se doblaran la películas.
Y ya sobre Searching For Sugar Man, tenía ganas de verla, me ha parecido un estupendo documental, con una fotografía bellísima en algunos momentos. Pero hay algo que no me convence. Es posible que sea el tipo más incrédulo del mundo, pero hay cosas que no me trago y que me chirrían bastante. Escenas como los testimonios del colega albañil de Rodríguez y algún otro más que me parecen demasiado bien actuadas, y otras muy forzadas. Y tanto buenrollismo me da un poco de grima, y es que después de todo, el único comentario "negativo" que puede haber en relación con el escaso beneficio económico que recibió Rodríguez de un país en el que para ellos era mejor que Bob Dylan y más grande que Elvis Presley es que es culpa de la piratería, todo dicho casi con la boca pequeña para no molestar. No se si esta historia de músico olvidado por todo el mundo excepto Sudáfrica se trata de un montaje extraordinario o no, pero es que a uno le cuesta creerse tanta honestidad. Si no me hubieran dicho nada igual me hubiera creído más el Proyecto de la Bruja Blair que Searching For Sugar Man, que me parece un cuento de hadas sin malos. Por lo que he estado leyendo y para mi sorpresa la historia es cierta y Sixto Rodríguez en realidad si que grabó esos discos en los 70's y todo fue parecido a como se relata en este documental, pero habría que ver cuanto de lo que sale es parecido con la realidad y cuanto hay de fábula. Igual el problema es de uno y es que tanto cinismo y tanto aprovechado en el mundo seguramente hagan que no me crea que puedan haber historias como la de Rodríguez.
viernes, 14 de junio de 2013
Lucinda Williams - Madrid 13 de Junio 2013
No quise dejar escapar la oportunidad de volver a ver a Lucinda en directo. Como aliciente que fuera con acompañamiento reducido y con el retorno, supongo que momentáneo, de Doug Pettibone como sideman no está nada mal.
Cerca de dos horas de concierto en el que se repasaron temazo tras temazo y pudimos escuchar dos nuevas canciones (que para la primera escucha no me dijeron mucho) y para los bises versiones de Violeta Parra (en castellano) y Trying To Get To Heaven de Dylan.
Con Lucinda y su voz, su presencia y esas canciones que tanto significan para quienes la seguimos no puedo tener mucha queja. Doug Pettibone, sin ser un super portento si que sabe ambientar todos esos temas tan especiales y brilla en numerosas ocasiones, así como David Sutton al bajo aportando solidez.
A mi particularmente me gusta la versión de Essence más cercana a la original, la forma de cantarla actualmene de Lucinda no me convence mucho, así que puede ser que mis momentos favoritos fueran Something About What Happens When We Talk, Joy, Blue (siempre tan sugerente) y Those Three Days, aunque todo el concierto fuera realmente sólido de inicio a fin, con la última parte, con Lucinda a la eléctrica, más rockera y con los temas más duros como Honey Bee o Change The Locks.
Del setlist que incluyo se saltó varias como Metal Firecracker, Fruits Of My Labor, Concrete And Barbed Wire o Hard Time Killing Floor. En cambio en los bises aparte de las versiones se escucharon Blessed y Get Right With God. Siempre se pueden echar en falta temas, en mi caso Metal Firecracker o Out Of Touch, pero es que la producción de Lucinda es de un nivel tan extraordinario que sería imposible que pudiera contentar a todos.
jueves, 13 de junio de 2013
Jason Isbell - Southeastern
Southeastern empezó como proyecto de álbum acústico y en solitario para Jason Isbell, pero según avanzaba con la composición y la grabación de los temas fueron entrando colaboraciones de la 400 Unit y de su actual esposa, Amanda Shires. Por tanto, no es un disco que se separe demasiado de los parámetros del resto de sus trabajos, en solitario o con su banda.
Este disco comenzó a gestarse después de rehabilitarse de su addición al alcohol. Quien le conoce sabe que a Jason la bebida no le hacía una persona fácil y además de estar preocupado por su salud estaba harto de no poder recordar los buenos momentos. Apoyado por Amanda Shires y Ryan Adams decidió dejar de beber y aunque tuvo dudas de como podría afectar la ausencia de Jack Daniels a la hora de seguir componiendo canciones como antes este Southeastern no deja ninguna duda.
Como es marca de la casa el disco está repleto de excelentes canciones y para mi gusto cada vez está cantando mejor. El tono general del álbum está en temas como Cover Me Up, Elephant, Live Oak, Yvette o Travelling Alone, que forman parte desde ya de la genial colección de canciones maravillosas de Isbell, con ese tono tan intimista y profundo. En ellas se trata su rehabilitación y el dramatismo del efecto del cáncer sobre seres queridos. También tenemos algún arrebato rockero como Super 8, un tema que puede servir de contrapunto a otros más oscuros sin desentonar con el resto de los temas incluidos.
Hay gente que compara este album con Darkness On The Edge Of Town de Springsteen, también hay quien dice que Jason Isbell es el Hank Williams de nuestros días. No lo se. Para mi Jason es Jason, es único, capaz de expresar tanto con tan pocos elementos, con una personalidad en su música fuera de duda y con una forma tan especial de llegarte que aunque no pueda entender que quieren decir todas sus letras entiendo perfectamente de lo que habla. Un artista excepcional, que convierte lo cotidiano en magia y es capaz de lidiar con los demonios interiores, salir airoso y sacar provecho de ello gracias a su inmenso talento.
miércoles, 12 de junio de 2013
Cine de terror y psicópatas: Angst - La Angustia del Miedo (1983)
Casualidades de la vida, creo que deben hacer 20 años, más o menos, de un pase televisivo de esta película en un programa especial dedicado al género del terror. Además de Angst también tuve ocasión de ver por primera vez a Santiago Segura y su Evilio y muchos cortos más, además de un programa que hacía de hilo conductor y que aún conservo, El Reverso Tenebroso de la Elipse. Eran tiempos en los que Segura tenía pinta de poder ser un icono cultural subversivo, lástima que después de un inicio tan brillante y renovador se echara a perder con el mercantilismo y la repetición de su Torrente. Eso sí, he de decir que como actor me pareció muy brillante en su participación en Balada Triste de Trompeta.
Ese primer visionado de Angst me maravilló, y a pesar de que no tuve la ocurrencia de grabarla es uno de esos films que se te quedan registrado en tu cerebro con un solo pase. Una película fascinante filmada con una técnica hábil y opresiva al mismo tiempo, uno no sabe si es una película improvisada o calculada hasta el mínimo detalle. Un humor muy negro recorre todo el metraje, donde Erwin Leder compone un personaje que está fuera de control pero que tiene muy claro su propósito, una actuación impresionante. La voz en off, con frases sacadas de psicópatas reales, del Vampiro de Düsseldorf entre otros, impulsa el film y produce un efecto desasosegante de la misma manera que esa música de sintetizadores ochenteros. Una pena que fuera el único trabajo del director Gerald Kargl.
Pasa que de casualidad me encontré en una tienda la edición española de este dvd hace unos cuantos años. De vez en cuando daba una batida por mis tiendas favoritas en la red buscándola sin suerte, aunque al menos supe del culto que hay hacia esta película, algo que no es de extrañar, pocas otras cosas me he encontrado que puedan equipararse a Angst. Es cine de terror de calidad. Cuantas películas podrá haber que uno se traga por volver a pasar sensaciones fuertes y lo que te termina dando es pena por la basura que estás viendo, dando igual el presupuesto que puedan tener. Mucho cine del genero, aunque afortunadamente siempre te puedes encontrar con excepciones, se basa en movimientos bruscos de cámara y sonidos que sobresaltan por el volumen, son unos recursos tan manidos y tan pobres que te hacen pensártelo mucho antes de tragarte cualquier cosa, y creo que Angst es un ejemplo de cómo con poco presupuesto pero con mucho entusiasmo se puede hacer algo perdurable, ya son varias las ediciones del dvd que se han editado en España. Y también es algo que te motiva a no desistir en la búsqueda constante por cine, música o literatura que puedan sorprenderte de una u otra manera.
Abajo, forma en la que todo buen psicópata debe disfrutar de su alimentación, aunque también hay gente que llama a eso la forma más repulsiva de comerse una salchicha:
martes, 11 de junio de 2013
Pono - Si Neil Young lo dice...
No es raro que una iniciativa como esta pueda ser tan impulsada por alguien tan crítico como Neil Young con el cd y el audio digital en general. A mi todo lo que sea mejorar me parece estupendo y no seré yo el que contradiga a los que proclaman que el audio que viene de un cd, un mp3 y demás es una interpretación del sonido real. Pero es que a mí, muchos de esos bits digitales, con mayor o menor fidelidad, me hacen muy feliz y no estoy muy por la labor de reponer ninguno de mis cd's por nada que me suponga invertir más dinero en algo que ya tengo. Bastante maltrecha está la economía de la gente en general, por no hablar de lo mal que está el negocio musical con tantos y tantos músicos brillantes que no se pueden costear una grabación decente que ofrecer a quien quiera escucharlos porque el público en general se ha acostumbrado a no tener que pagar por lo que les gusta.
Cuando añadí el compact disc a la ristra de formatos en los que consumo o he consumido música en parte fue a que estaba harto de escuchar tanto ruido de fritanga proveniente de los vinilos y tanto siseo de las cassettes, y de tener que arreglar rayones en los vinilos y robar laca de uñas para arreglar las cintas.
Es muy cierto que un cd, si no está bien trabajado, puede sonar como una mierda artificial pero no todos los cd's tienen ese problema, y más que ser algo inherente al formato en sí es un defecto achacable a las casas discográficas.
Como aficionado me gustaría escuchar música en un formato lo más fiel posible a lo que cada músico pueda crear, pero Neil Young y demás deberían preguntarse, antes de proclamar a los cuatro vientos su odio por un formato tan válido como el cd, si la mayoría de los melómanos pueden acceder actualmente a un equipo que pueda reproducir fielmente esos archivos Pono sin que ello suponga un gasto adicional considerable. Además, es que a mí es tanto el formato vinilo, cd, cassette, minidisc y demás, me importan un carajo, lo que me gusta o no son los artistas, y si tengo que recomendar música a alguien, preferiría sugerir unos mp3 de baja calidad de Neil Young antes que unos vinilos de cualquier basura ñoña que se me pueda cruzar por la mente.
También se que Neil critica los Ipod aludiendo que un fabricante de ordenadores no tiene ni idea de como debe sonar la música, pero es que los Ipod no se han creado para reemplazar un buen equipo con un par de buenos altavoces. Que haya gente que no use nada más que un reproductor de mp3 con unos altavoces de pc para escuchar música no indica que todo el mundo haya perdido la chaveta. De la misma manera que la calidad de audio de un walkman no se podía equiparar con la que ofrecía un buen equipo en la época en la que empezaron a salir no quiere decir que los que tengamos un Ipod sea para sustituir a un buen equipo hi-fi. Pero bueno, supongo que Neil tiene tanto derecho como otro cualquiera a tener ataques de abuelo-cebolleta.
Alejandro Escovedo - Gravity
Habiendo descubierto la música de Alejandro Escovedo tiempo atrás aún estoy poniéndome al día con su discografía. Este Gravity fue su primer disco en solitario en 1992 y es un enorme debut. Después de haber estado en varios grupos de punk rock se decidió a concebir música que podría definir todo un género como es el americana, aunque estoy de acuerdo con un comentario que leí no hace mucho, Alejandro Escovedo es un estilo por si mismo. Hay artistas a los que le cuesta mucho encontrar su identidad, sólo hay que fijarse en alguien como John Hiatt, hasta que grabó Bring The Family su carrera no iba a ninguna parte, escuchando sus discos anteriores hoy día se aprecia la diferencia entre sus primeros discos (que es música mayormente olvidable, con sus excepciones, claro), y lo que hizo a partir de ese disco de 1987, que le sitúan como referencia indispensable del rock americano.
Gravity de Alejandro Escovedo ya le define desde el principio como artista de los que dejan huella. La producción del disco, obra de Stephen Bruton (prácticamente la mano derecha de Kris Kristofferson durante mucho tiempo), por supuesto que ayuda, pero es que el nivel compositivo de Alejandro, su concepción musical y su calidad como intérprete es tan increíble y con tanta variedad que uno podría vivir escuchando su música sin tener que recurrir a nada más. Por algo fue nombrado por la revista No Depression artista de la década de los 90's.
Tengo que decir que hasta que no supe de una gira que hicieron conjuntamente Alejandro y Lucinda Williams no empecé a interesarme por su música por mucho que hubiera sabido de él. Durante cierto tiempo erróneamente pensaba que se trataba de una músico de otro estilo, pero a pesar de lo latino de su nombre es tan norteamericano en su música como lo pueda ser Steve Earle o John Mellencamp.
lunes, 10 de junio de 2013
New York Dolls, sustitutivo de la playa

Para ser un disco que en su momento estaba esperando como loco para escucharlo me decepcionó algo en las primeras escuchas. Estos no son los New York Dolls que esperaba, lejos de esa música que destila chulería, vicio y peligro, Dancing Backward In High Heels trae otro tipo de sensaciones que uno no hubiera imaginado de los autores de Human Being o Personality Crisis. No seré yo quien fuera a darlos por acabados porque quisieran hacer algo diferente, más cerca del espíritu Phil Spector, algo así no les pone precisamente en mal lugar. El grupo no ha perdido su identidad y en directo siguen como siempre, tan afilados y rockeros.
Cuando escucho las primeras notas de este disco con Fool For You Baby casi puedo sentir la brisa marina, el olor del mar, el sol que pica y la arena por todas partes. La música, entre otras cosas, son sonidos que te traen imágenes y sensaciones, y si un disco te puede transportar a algo tan maravilloso como la playa en un día de verano, no se puede pedir mucho más.
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